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Muere a los 75 años Irene Mathyssen, legendaria diputada del NDP y defensora incansable de los derechos humanos

Toronto y la comunidad latino-canadiense lamentan la partida de Irene Mathyssen, figura clave del Nuevo Partido Democrático (NDP) en Londres, Ontario, cuya trayectoria política —provincial y federal— estuvo siempre guiada por la defensa de los derechos humanos y la justicia social.

Un recorrido político que comenzó en 1990

Mathyssen dio el salto a la legislatura de Ontario en 1990, cuando el NDP formó gobierno bajo Bob Rae. Representó a Middlesex y ocupó el cargo de ministra asociada de Cultura, Turismo y Recreación. Durante esos años impulsó la creación de bibliotecas rurales, programas de acceso al arte y legislación para apoyar a los trabajadores agrícolas migrantes que llegan cada temporada a la región.

De Queen’s Park a la Cámara de los Comunes

Tras su etapa provincial, Mathyssen volvió a la política en 2006 al ganar la circunscripción federal de London–Fanshawe. Permaneció en Ottawa hasta 2019, cuando decidió no buscar la reelección. Sus trece años en la Cámara de los Comunes se distinguieron por:

  • Planes de pensiones y seguridad para adultos mayores: abogó por mejorar el CPP y fortalecer el GIS, temas sensibles para muchos inmigrantes que envejecen en Canadá sin redes familiares extensas.
  • Eliminación del IVA a los productos de higiene femenina: presentó un proyecto de ley y ejerció presión pública hasta que en 2015 el gobierno eliminó el impuesto, aliviando el bolsillo de millones de mujeres en el país.
  • Veteranos y sus familias: como crítica del NDP para Asuntos de Veteranos, denunció retrasos en los beneficios y luchó por expandir servicios de salud mental, incluyendo traducción y asesoría cultural para exmilitares latinoamericanos que sirvieron bajo la bandera canadiense.
  • Derechos de las personas refugiadas: se opuso a las reformas que redujeron el acceso a atención médica para solicitantes de refugio, señalando el impacto desproporcionado en mujeres y niños provenientes de Latinoamérica y el Caribe.

Una voz feminista y multicultural

Mathyssen comprendía la diversidad de Ontario y apoyó activamente la creación de espacios comunitarios latinos en Londres. Participó en festivales como Sunfest, elevó mociones para reconocer el Mes de la Herencia Hispana y mantuvo un diálogo constante con organizaciones de venezolanos, colombianos y mexicanos que buscaban orientación sobre procesos migratorios.

Reacciones y legado

El líder del NDP, Jagmeet Singh, la describió como «una luchadora incansable cuyo corazón latía al ritmo de las causas populares». Por su parte, la alcaldesa de Londres, Josh Morgan, ordenó que las banderas municipales ondeen a media asta durante tres días.

Varias ONGs de derechos humanos recordaron que Mathyssen fue la primera parlamentaria en convocar a expertos en trata de personas dentro del Caucus multipartidista sobre Migración y Trabajo Temporal, espacio en el que se discutió la situación de jornaleros procedentes de Guatemala y Honduras.

Mensajes para la comunidad latina de Toronto

Para quienes residen en el GTA y siguen la política federal, el ejemplo de Mathyssen subraya la importancia de involucrarse en la vida cívica local. Ella demostró que las voces minoritarias pueden transformar políticas nacionales, desde la reducción de impuestos hasta el reconocimiento cultural.

En palabras de la propia Mathyssen durante su discurso de despedida en 2019: «La justicia social no es un eslogan, es la imprescindible tarea de cada generación canadiense.»

La muerte de Irene Mathyssen deja un vacío en la política progresista de Canadá. Su legado —plasmado en leyes concretas y en la vida diaria de mujeres, veteranos e inmigrantes— servirá de inspiración para una nueva generación de líderes que, al igual que ella, crean que la democracia florece cuando todas las comunidades, incluida la latina, tienen un lugar en la mesa.