Canadá presume de sus bosques infinitos y de su imagen de país “verde”, pero un nuevo estudio revela que una grieta en la ley federal de especies en riesgo —Species at Risk Act o SARA— está dejando sin protección real a decenas de animales y plantas. Si vives en Toronto y te preocupa la naturaleza que hace único a este país, esto te incumbe más de lo que crees.
¿Qué es exactamente la SARA?
La Species at Risk Act (aprobada en 2002) es la herramienta legal que permite identificar, clasificar y proteger especies amenazadas en territorio canadiense. El proceso arranca cuando el Comité de Situación de las Especies en Peligro en Canadá (COSEWIC) emite una recomendación. Después, el gobierno federal debería decidir en un plazo máximo de 9 meses si agrega —o no— la especie a la Lista Oficial de Especies en Riesgo.
El paso que se atasca: del informe científico a la protección legal
Aunque la ciencia llega rápido, la política se retrasa. El nuevo informe muestra que 153 de 288 casos tenían dictamen científico pero seguían en espera de una decisión final en enero de 2025. En otras palabras, más de la mitad de las especies recomendadas siguen sin protección plena, a veces durante años.
Plazos legales vs. realidad burocrática
En teoría: 90 días para publicar la intención de listar la especie y 270 días adicionales para tomar la decisión formal.
En la práctica: los plazos se prorrogan, los expedientes se acumulan en gabinete y ninguna sanción entra en juego por incumplimiento.
Especies atrapadas en el limbo
El estudio no sólo habla de números; habla de vidas. Entre los casos más sonados:
- Caribú boreal: poblaciones fragmentadas que siguen esperando planes de recuperación sólidos.
- Murciélago orejudo pardo: amenazado por el síndrome de la nariz blanca; pendiente de medidas específicas.
- Salmones del Atlántico en el Lago Ontario: extintos localmente desde hace más de un siglo y con reintroducciones tambaleantes.
¿Por qué debería importarte desde Toronto?
La biodiversidad no respeta fronteras provinciales. Los bosques del Norte almacenan carbono que mitiga el cambio climático; los polinizadores amenazados mantienen nuestros huertos urbanos; los ríos saludables sostienen la pesca recreativa en el GTA. Un retraso en protección federal termina afectando tanto a comunidades rurales como a quienes vivimos en la gran ciudad.
Recomendaciones de los expertos
El informe propone varias soluciones claras:
- Fijar sanciones por plazos incumplidos, al estilo de normativas ambientales europeas.
- Automatizar la inclusión: si el gabinete no actúa en 9 meses, la especie se agrega de forma automática.
- Financiar la implementación: reforzar a Parques Canadá y Medio Ambiente y Cambio Climático Canadá para que elaboren planes de acción sin trabas presupuestarias.
Cómo puedes involucrarte
• Firma peticiones y consulta los listados abiertos a comentario público en el sitio de SARA.
• Apoya organizaciones como Ontario Nature o CPAWS que vigilan la aplicación de la ley.
• Cuando votes en Toronto, pregunta a tus candidatos su posición frente a la reforma de la SARA.
La biodiversidad canadiense —desde los caribúes de Quebec hasta los salmones que una vez llenaron el Río Credit— depende de cerrar esta laguna legal. Informarte y alzar la voz es el primer paso para que la protección de las especies deje de ser una promesa y se convierta en realidad.