Los golosos de la ciudad —y quienes se dejan conquistar ocasionalmente por un antojo dulce— están de enhorabuena: la reconocida pastelería coreana I Am A Cake, célebre por sus creaciones tan fotogénicas como deliciosas, prepara su desembarco en el centro de Toronto.
¿Quiénes son I Am A Cake?
Nacida en Markham hace poco más de un año, esta pastelería se ha ganado un lugar especial en la escena repostera del GTA gracias a su propuesta minimalista por fuera y explosiva por dentro. Bajo un letrero sobrio —todo en minúsculas y tipografía sans-serif roja— se esconde un laboratorio de sabores coreanos con técnica francesa.
El sello coreano
La repostería coreana destaca por equilibrar dulzura y texturas, y I Am A Cake lo lleva al extremo: sus postres son “not too sweet”, es decir, mantienen un dulzor moderado que realza los ingredientes naturales sin empalagar. Esa filosofía conecta con paladares que buscan finura más que azúcar desmedida.
Delicadezas que encontrarás
Cada vitrina se convierte en un desfile de piezas listas para Instagram:
- Financiers aromatizados con té verde, cacao o nuez.
- Dacquoise esponjosos, rellenos de cremas ligeras.
- Victoria cake reinterpretado con frutas frescas de temporada.
- Cheesecake al estilo japonés, ultra suave.
- Madeleines con mantequilla avellanada y toques cítricos.
Cada producto nace de la unión entre técnicas europeas y sabores asiáticos —piensa en miso caramelizado, yuzu o sésamo negro—, lo que aporta matices inesperados que conquistan tanto a veteranos reposteros como a curiosos primerizos.
La expansión a Toronto
El equipo confirmó que su segundo local abrirá en diciembre de 2025 “en pleno centro de Toronto”. Aunque guardan en secreto la dirección exacta, prometen un espacio accesible por TTC, pensado para recoger pedidos rápidos, sentarse a merendar y, cómo no, sacar la foto obligada.
Por qué esto importa a la comunidad latina
Toronto es un mosaico de culturas y la comunidad latina no es ajena a la fiebre por los postres asiáticos. Sabores menos dulces y texturas esponjosas recuerdan en cierto modo a postres latinoamericanos como el tres leches o el flan, pero con un giro innovador. Probar I Am A Cake significa ampliar el horizonte gastronómico sin salir de la ciudad.
Mientras esperas la apertura
No hace falta aguantar la tentación hasta 2025. El local original continúa operando en Markham (91 Doncaster Ave.), a menos de 30 minutos en coche desde el downtown. Allí podrás:
- Explorar el menú completo y descubrir tus favoritos antes de que llegue la sucursal torontense.
- Encargar pasteles personalizados para celebraciones; trabajan desde diseños minimalistas hasta auténticas esculturas de crema.
- Experimentar con degustaciones que cambian según la temporada, ideales para captar la esencia creativa del equipo.
Consejos para tu primera visita
Llega temprano: los productos estrella se agotan rápido, sobre todo los fines de semana.
Pregunta por ediciones limitadas: la pastelería lanza sabores especiales inspirados en festividades coreanas, japonesas y, en ocasiones, canadienses.
Combina con bebidas: ofrecen tés de jazmín, matcha y cafés de origen único que realzan los matices de cada postre.
Con su filosofía de dulzura equilibrada y estética impecable, I Am A Cake promete convertirse en un punto de encuentro para amantes de la pastelería de todas las latitudes. Mantén el radar encendido; diciembre de 2025 traerá nuevas razones para celebrar —y saborear— en pleno corazón de Toronto.