Si alguna vez pasaste un día soleado recorriendo la orilla del Lago Ontario, seguramente el aroma a pollo crujiente te guio hasta Joe Bird. Tras siete años de vida —y de convertirse en parada obligada para latinos y locales por igual— el restaurante anunció su cierre permanente, dejando un vacío en Queens Quay que muchos ya sienten.
Un referente junto al agua
Ubicado en el interior de Queens Quay Terminal, Joe Bird no era simplemente “otro lugar de pollo”. Su menú ofrecía versiones fritas, a la parrilla, glaseadas, en sándwich o incluso dentro de un bao, demostrando que la versatilidad del ave podía conquistar cualquier paladar.
Más allá de su especialidad, el local supo acompañar cada plato con cervezas artesanales locales y cócteles tropicales que, por un momento, te hacían olvidar que estabas en Toronto y no en alguna playa caribeña.
El toque dulce: The Fix
Con la llegada del calor, Joe Bird abría las puertas de su heladería interna, The Fix. Allí servían suaves de sabores inusuales: coronados con chamoy y Tajín, dentro de una concha o luciendo un bigote de chocolate sólido. Era el broche de oro para cualquier paseo veraniego.
El adiós
El pasado 16 de marzo, la cuenta oficial del restaurante comunicó en Instagram la decisión de cerrar tras recibir “una oportunidad de venta”. Agradecieron a la comunidad, al personal y a los proveedores por “darle vida” al proyecto durante estos siete años y concluyeron con un esperanzador “¡a por el próximo capítulo!”.
Reacciones de la comunidad
Las respuestas no tardaron en llegar: clientes habituales recordaron celebraciones familiares, cumpleaños y reuniones que siempre incluían una visita al local. Comentarios como “El verano no será igual sin el Bird” o “Gracias por tantos buenos momentos” inundaron la publicación, reflejando el cariño que la ciudad le tenía al lugar.
¿Y ahora qué?
Con la temporada alta a la vuelta de la esquina, la gran incógnita es quién ocupará ese codiciado espacio frente al lago (207 Queens Quay). La comunidad espera que el próximo inquilino mantenga vivo el espíritu vibrante que Joe Bird aportó al Harbourfront.
Por ahora, solo queda agradecer por los recuerdos y desearle éxito al equipo en su nueva aventura. ¡Hasta siempre, Joe Bird!