Organizaciones de salud de todo el país encendieron las alarmas esta semana al solicitar que el gobierno federal intervenga para detener la iniciativa de Alberta que permitiría a los médicos trabajar simultáneamente en el sistema público y en clínicas privadas. A continuación, te explicamos por qué este debate importa, cómo podría impactar al sistema sanitario canadiense y qué pasos se contemplan en Ottawa.
¿Qué es el “modelo de práctica dual”?
El modelo de práctica dual autoriza a un médico a facturar actos médicos tanto al seguro público (Medicare) como a pacientes privados. En teoría, esta flexibilidad busca retener talento en la provincia y reducir listas de espera. En la práctica, expertos temen que se generen dos circuitos paralelos: uno rápido para quienes pagan y otro más lento para el resto.
¿Por qué los grupos de salud levantan la voz?
Riesgo de inequidad
Defensores de la sanidad pública, como la Canadian Health Coalition y varias asociaciones de enfermería, sostienen que la práctica dual:
- Desvía recursos humanos del sistema público, que ya enfrenta escasez de personal.
- Incentiva a los médicos a priorizar consultas privadas mejor remuneradas.
- Pone a prueba los principios de universalidad y accesibilidad consagrados en la Canada Health Act.
Precedentes federales
El gobierno federal puede imponer penalizaciones económicas —recortes a las transferencias en salud— si una provincia permite cobrar a los pacientes por servicios cubiertos. Los grupos de salud piden al Ministerio federal que use esta vía para frenar la política antes de que se extienda.
La posición de Alberta
El gobierno albertano argumenta que la práctica dual:
- Atrará médicos de otras jurisdicciones, mitigando la carencia de especialistas.
- Ofrecerá alternativas a pacientes que enfrentan largas listas de espera.
- No viola la ley federal, ya que los médicos podrían elegir dónde y cómo facturar.
Sin embargo, los críticos replican que la provincia no ha presentado garantías sólidas de que el sistema público no resultará perjudicado.
¿Qué opciones tiene Ottawa?
La ministra federal de Salud, Marjorie Michel, dispone de varias herramientas:
- Negociar directamente con Alberta para revisar la norma antes de su implementación.
- Aplicar deducciones a las transferencias de salud si se detecta facturación privada indebida.
- Impulsar reformas en la Canada Health Act que refuercen la prohibición explícita de la doble práctica.
¿En qué punto estamos?
Por ahora, la política albertana sigue en fase preliminar. Los grupos de salud han solicitado a Ottawa una respuesta inmediata, advirtiendo que una demora sentaría un precedente nacional. Tanto defensores como opositores reconocen que el fallo federal marcará la dirección de la sanidad canadiense en los próximos años.
Lo que debes vigilar
Para la comunidad latina en Toronto —y en todo Canadá— este debate trasciende fronteras provinciales. Un eventual cambio en Alberta podría replicarse en otras jurisdicciones, afectando la esencia de un sistema sanitario que ha sido orgullo nacional y refugio para millones de inmigrantes. Mantente informado y participa en las consultas públicas: el futuro del Medicare está, en parte, en manos de la ciudadanía.