Para muchos latinos que siguen a los Toronto Blue Jays, es fácil asociar el nombre de Louis Varland con rectas de cuatro costuras y tardes de verano en el Rogers Centre. Sin embargo, cuando termina la temporada, este lanzador cambia la pelota por cañas y anzuelos: su verdadera obsesión invernal es la pesca en hielo, una tradición profundamente arraigada en su natal Minnesota.
¿Quién es Louis Varland?
Varland, de 28 años, llegó a Toronto procedente de la organización de los Minnesota Twins y en 2025 firmó un año destacado: récord de 4-3, efectividad de 2.97 y 75 ponches. Mientras se instala en Dunedin para el entrenamiento primaveral, confiesa que extrañará los silenciosos lagos congelados donde pasa la mayor parte de su receso competitivo.
Una pasión forjada en Minnesota
Crecido entre lagos que se convierten en pistas naturales cuando las temperaturas caen a –20 °C, Varland aprendió a pescar en hielo siendo niño. Con el tiempo, perfeccionó la técnica lo suficiente como para participar en torneos locales, incluidos los eventos benéficos que organiza el ex-jugador canadiense Justin Morneau. Para Varland, cada agujero perforado en el hielo es un ritual casi tan sagrado como su rutina de lanzamientos.
¿En qué consiste la pesca en hielo?
Lejos de ser un simple pasatiempo, la pesca en hielo exige preparación meticulosa. El pescador:
- Utiliza un auger manual o motorizado para abrir orificios redondos de unos 20 cm de diámetro.
- Se protege dentro de una cabaña portátil o shanty que bloquea el viento y conserva algo de calor.
- Emplea cañas cortas, líneas resistentes y cebos específicos (larvas, pequeños jigs fluorescentes) para especies como crappie, lucioperca o perca amarilla.
- Monitorea la seguridad del hielo, que debe tener al menos 10 cm de grosor para soportar a una persona y más de 20 cm para vehículos ligeros.
A Varland le encanta la naturaleza estratégica de este deporte: “Es paciencia pura”, ha comentado en entrevistas. “Esperas, observas el sonar, sientes el tirón y, cuando menos lo piensas, tienes un pez en la línea”.
Su rutina invernal
Lejos de retomar la pesca solo esporádicamente, Varland admite que durante diciembre y enero sale casi todos los días. A primera hora, verifica reportes de hielo, prepara termos con café, empaca sus cañas y conduce hasta algún lago cercano. A menudo comparte la experiencia con amigos o ex-compañeros de los Twins, ayudándolos a adaptarse al crudo invierno norteño.
Del silencio del lago al bullicio del diamante
Con la llegada de febrero, Varland guarda las cañas y enfila hacia Florida para los entrenamientos. Él mismo reconoce que la pesca en hielo le sirve para despejar la mente y mantener la coordinación ojo-mano, cualidades que se traducen en control sobre la lomita. Este 2026 inicia la primavera con la confianza de haber pulido su repertorio y su paciencia bajo cero.
Lo que viene para los fanáticos en Toronto
Si eres aficionado de los Blue Jays y ves a Varland firmar ponches en serie este verano, recuerda que gran parte de su temple se forjó sentado sobre un taburete, mirando un discreto agujero en el hielo. Y quién sabe, quizá su próxima salida de calidad la celebre soñando con la próxima temporada de lagos congelados.