En Clarksburg, una aldea de apenas 3 000 habitantes situada entre los destinos vacacionales de Collingwood y Blue Mountain, ocurre algo inusual: cerca del 75 % de los comercios pertenecen a mujeres. Con motivo del Día Internacional de la Mujer, exploramos cómo este fenómeno se gestó y qué impacto tiene en la comunidad.
Una red de colaboración femenina
Abby Gauthier, dueña de The Market on the Marsh y presidenta de la Clarksburg Village Association, confiesa que no se percató del liderazgo femenino hasta que alguien le mostró las cifras. Hoy, incluso la junta directiva de la asociación está compuesta exclusivamente por mujeres.
El secreto de su éxito, coinciden las emprendedoras locales, es la ayuda mutua. Vanessa Aragona, ceramista y fundadora de VARA Studios, explica que el espíritu solidario convierte un camino solitario —el del emprendimiento— en una experiencia de equipo: se comparten ideas, se buscan soluciones conjuntas y se celebran los logros colectivos.
Reinvención profesional y personal
Muchas llegaron a Clarksburg tras carreras muy distintas. Tania Piunno, hoy barista y propietaria de Enduro Espresso, trabajó años como cámara en la industria cinematográfica. La pandemia la llevó a repensar su vida y a cumplir el sueño de abrir una pequeña cafetería de pueblo, proyecto que despegó gracias al apoyo de la asociación local y de otras emprendedoras.
La mezcla generacional también nutre la escena: mientras algunas propietarias acumulan décadas de experiencia laboral antes de lanzar su negocio, otras están dando sus primeros pasos profesionales. Esa diversidad crea un entorno de aprendizaje continuo.
Clarksburg, también llamada “Artsburg”
La creatividad impregna cada esquina. En la tienda Clarksburghers, Antina y su pareja Eric combinan moda vintage con instrumentos musicales y fomentan que niñas y jóvenes se acerquen a la música. A pocos metros, la artista Sue Tupy dirige The Clark Gallery, donde expone desde paisajes hasta moda artística, herencia de su padre, cofundador de la icónica Blue Mountain Pottery.
Historias que dejan huella
Josie Hewgill, fundadora de Fine Lines by Josie, ejemplifica la reinvención tardía. Tras años dedicados a la docencia y a la maternidad, descubrió la técnica del tatuaje de línea fina, ausente en la región. Su estudio, pensado para que las clientas se sientan cómodas y seguras, plasma diseños cargados de significado personal.
Reflexión en el Día Internacional de la Mujer
Las propietarias ven la fecha como un momento para reconocer el camino recorrido por las mujeres que las precedieron y para visibilizar tanto los grandes logros como las labores silenciosas —criar hijos, cuidar familiares, empezar de nuevo— que sostienen la vida comunitaria.
El mapa de negocios liderados por mujeres
Actualmente hay 27 establecimientos dirigidos por mujeres en el pueblo. Además de los ya mencionados, destacan Lemonade Collective, Hluboka, Kelly Gale Creative, Marsh Street Gallery, reDiscovered on Marsh, BREADxCircus Studio, Barking Brew, Beyond Framing, Farmers Pantry, Inheritance Studios, The Honey House, Riverside Press, Active Arts, Sophie Caap Fitness, Imagination Studio, Erin Guenter Beauty, Bayside Wellness, Clarksburg Medical Group (con un plantel íntegramente femenino) y el Sheffield Black History Museum.
Aun sin grandes titulares, Clarksburg demuestra que el emprendimiento no tiene por qué ser un viaje solitario: cuando las mujeres se apoyan, pequeñas comunidades pueden transformarse en referentes de innovación, colaboración y crecimiento económico sostenible.