El gobierno de Estados Unidos anunció la suspensión del procesamiento de solicitudes de ciudadanía y residencia permanente (“green card”) para ciudadanos de 19 países considerados de “alto riesgo”, entre ellos Cuba y Venezuela.
La medida, divulgada en un memorando oficial del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), endurece aún más la política migratoria impulsada por el presidente Donald Trump.
Países afectados
La suspensión aplica a solicitantes de:
- Haití, Cuba, Venezuela
- Afganistán, Irán, Somalia, Sudán, Yemen, Birmania (Myanmar)
- Burundi, Chad, República del Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea
- Laos, Libia, Sierra Leona, Togo y Turkmenistán
Estos países ya estaban sujetos a restricciones de viaje desde junio, cuando se prohibió la entrada de ciudadanos de 12 naciones y se limitó el acceso a otras siete.
Impacto en inmigrantes ya establecidos
A diferencia de medidas anteriores, que afectaban principalmente a quienes buscaban ingresar a EE.UU., esta nueva directiva también alcanza a inmigrantes que ya viven en el país, sin importar cuándo llegaron.
USCIS informó que todos los extranjeros provenientes de estas naciones que ingresaron desde el 20 de enero de 2021 serán sometidos a una revisión exhaustiva, que podría incluir entrevistas adicionales y derivación a otras agencias de seguridad.
🔎 Contexto reciente
La decisión llega tras un ataque en Washington contra soldados de la Guardia Nacional, en el que un ciudadano afgano fue acusado de asesinato. El caso reforzó la narrativa oficial de que el sistema migratorio debe ser más estricto para evitar riesgos de seguridad nacional.
El memorando subraya que el USCIS tiene un papel clave en impedir que “terroristas busquen refugio en Estados Unidos” y advierte que la falta de controles rigurosos puede poner en peligro a la población.
Críticas y cuestionamientos
Organizaciones de derechos humanos y críticos de la administración Trump califican la medida como un castigo colectivo contra comunidades enteras de inmigrantes. Además, señalan que la suspensión de solicitudes de asilo y visas para colaboradores afganos refleja un endurecimiento generalizado de la política migratoria.