Además de encender los bates y mantener vivas las esperanzas de la ciudad en la post-temporada, los jugadores de los Toronto Blue Jays tienen algo en común con cualquier fanático: aman la buena comida. Si quieres probar los mismos sabores que mantienen motivados a los peloteros —o incluso cruzarte con uno de ellos— esta guía te lleva mesa por mesa por sus restaurantes favoritos, con detalles de ambiente, platos estrella y rangos de precios para que disfrutes como grande liga.
Vladimir Guerrero Jr.
El príncipe de la casa se mueve entre lo popular y lo exclusivo.
Poutine Hub (Kensington Market y Corktown) es su parada casual. El local se especializa en el clásico poutine quebequense, pero le suma toppings caribeños y latinos —chicharrón, ropa vieja o incluso queso frito— por unos $10-$15 CAD. El ambiente es relajado, con mesas comunales y música urbana que recuerda las calles de Santo Domingo.
Cuando busca sabores de su herencia, rastrea el camión El Camion La Fritanga. Su plato insignia es un mangú con queso de hoja y salami dominicano acompañado de una salsa agria casera. Los precios rondan los $12-$18 CAD y suele estacionarse cerca de eventos latinos o festivales de food trucks.
Para las noches de celebración elige Prime Seafood Palace, el proyecto de Matty Matheson en Queen West. El menú es una oda al producto canadiense: ostras de la Isla del Príncipe Eduardo, wagyu de Alberta y un tomahawk de 42 oz que Vladdy comparte con compañeros (alrededor de $180 CAD). El interior mezcla madera clara y cobre, inspirado en los asadores nórdicos.
Otra opción de lujo es Casa Madera en el 1 Hotel, donde la cocina mexicana-californiana se fusiona con ingredientes locales. No te pierdas el ceviche de hamachi con leche de tigre de mezcal ($28 CAD) ni el rib-eye al pastor ($95 CAD). La iluminación tenue y la música de DJ crean un ambiente de resort en pleno downtown.
George Springer
El jardinero estelar admite ser “un gran fan de Uber Eats”, pero cuando se levanta del sofá lo hace para dos templos de la carne:
Barberian’s Steakhouse, institución desde 1959 cerca de Yonge-Dundas, presume una cava subterránea con más de 15 000 botellas. Su New York strip añejado en seco 48 días ($78 CAD) es casi ritual para los jugadores, acompañado de un cremoso puré de papas con tuétano.
Harbour 60, a un paso del Scotiabank Arena, combina estilo club-house con lámparas de cristal y sillones de cuero blanco. El corte preferido de Springer es el porterhouse de 32 oz ($160 CAD) que llega con mantequilla trufada. El lugar también es célebre por su trío de crème brûlée: vainilla, pistacho y maple.
Bo Bichette
El shortstop de raíces brasileñas vigila el lineup culinario con la misma dedicación que la zona corta.
En King West opta por Animl Steakhouse, un asador contemporáneo que combina técnicas japonesas de robata con cortes norteamericanos. Entre luces de neón y parrillas abiertas, el chef sirve un Surf & Turf de langosta del Atlántico y Kobe A5 que ronda los $1 000 CAD —ideal para festejar un campeonato. Para bolsillos más modestos, el ribeye dry-aged de 14 oz ($75 CAD) ofrece una explosión de umami gracias a su curado en koji.
Actualmente en recuperación por lesión, Bichette ha aprovechado para explorar la carta de cócteles con notas tropicales: la caipirinha de maracuyá y albahaca es un homenaje a Río.
Favoritos del equipo
Cuando se trata de consenso, los Jays se ponen de acuerdo en Jacobs & Co. Steakhouse en el South Core. Reconocido dos años consecutivos como uno de los mejores del mundo, acaba de reabrir con una renovada barra de whisky de 200 etiquetas.
El menú incluye desde un filet mignon de Ontario ($68 CAD) hasta la joya de la casa: un ribeye de wagyu australiano MS 9+ que supera los $300 CAD. El servicio de “carro de sales” —con siete tipos distintos, incluido un flor de sal ahumada de España— permite personalizar cada mordida. Kevin Gausman, Davis Schneider y otros pitchers suelen reservar el salón semiprivado, adornado con fotos vintage de la época de la Serie Mundial del 92-93.
Consejos para comer como un Blue Jay
• Reserva con anticipación: la mayoría de estos lugares agota mesas durante la temporada alta de béisbol.
• Busca horas tardías: los jugadores suelen llegar tras los juegos, cerca de las 10-11 p.m.
• Viste casual elegante: incluso los spots informales piden no llevar camisetas sin mangas en la noche.
• Presupuesto: calcula entre $50 y $250 CAD por persona, dependiendo del antojo de steak o mariscos.
Si los Jays continúan su carrera hacia la Serie Mundial, la fiebre gastronómica solo aumentará. Mientras tanto, aprovecha esta ruta para conocer la escena culinaria que mantiene motivado al equipo y pon a prueba tu propio paladar de Grandes Ligas.