El reconocido chef iraní-canadiense Barbode Soudi, formado en algunos de los comedores más prestigiosos de Norteamérica, da un giro inesperado a su carrera para abrir Mozy’s Charcoal, un local de servicio rápido donde el fuego vivo, los kebabs y el pollo al carbón serán los protagonistas. Más que un cambio de menú, se trata de un proyecto profundamente personal que rinde tributo a su difunto padre y redefine la comida casual en Toronto.
De la alta cocina a un concepto casual
Durante dos décadas, Soudi persiguió la excelencia culinaria en la élite gastronómica: trabajó en The French Laundry (Napa Valley), Quince (San Francisco) y en los icónicos Lucien, Nota Bene, Black Hoof, Actinolite y Alo en Toronto. Escaló de sous-chef a chef de cuisine, perfeccionando técnica, precisión y disciplina. Sin embargo, la pandemia y la muerte de su padre, Mozaffar “Mozy” Soudi, le hicieron replantear su destino.
Una trayectoria forjada en templos gastronómicos
Su paso por granjas autosustentables como Eigensinn Farm y cocinas con tres estrellas Michelin moldeó su visión de temporada, producto y detalle. Esa base técnica aparecerá ahora en platos que, aunque parezcan simples, demandan control absoluto del calor y la marinada.
La pérdida de su padre como punto de inflexión
Mozy, amante y crítico feroz del kebab, siempre animó a su hijo a “tener algo propio”. Cuando falleció, Soudi entendió que era el momento de honrarlo. El proyecto inicial —un fine dining llamado Sima, en honor a su madre— naufragó entre contratos y financiación. La idea de las brasas, sin embargo, se alineó casi de forma natural: un local disponible en Liberty Village y el impulso de amigos como Greg Bourolias (Burger Drops) hicieron el resto.
Del proyecto de lujo a la realidad de las brasas
Mozy’s Charcoal funcionará como quick-service: pedidos ágiles, precios accesibles y producto cocinado al momento sobre carbón vegetal. Aunque parezca un salto radical, Soudi lo ve como un lienzo creativo:
“Prefiero la creatividad a la autenticidad estricta”, explica. En lugar de replicar una cocina regional, fusionará técnicas: el brine peruano del pollo a la brasa, especias libanesas, marinadas portuguesas y el toque preciso de cocción que aprendió en las grandes cocinas.
Mozy’s Charcoal: ¿qué comeremos?
• Pollo al carbón jugoso, con piel crujiente, marinado mínimo 24 h.
• Kebabs de pollo, res y vegetales, servidos en wraps suaves o sobre arroz aromático.
• Salsas caseras que combinan chiles, hierbas frescas y yogur especiado.
• Guarniciones simples pero estudiadas: ensalada de hierbas, encurtidos rápidos y papas fritas con za’atar.
Todo girará en torno al control de temperatura y humo: el chef utiliza braseros abiertos y parrillas regulables para lograr capas de sabor que el gas no puede ofrecer.
Un homenaje permanente a Mozy
Más allá del nombre, el local reflejará la personalidad del padre: colores negro y naranja inspirados en sus infaltables Reebok, servicio cálido y anécdotas de sus “catas” de kebab. Soudi recuerda cómo Mozy se plantaba frente a la parrilla de cada restaurante para evitar que sobrecocinaran la carne. Esa pasión se convertirá ahora en estándar de la casa.
Apertura y ubicación
El espacio de 114 Atlantic Ave. se encuentra en plena reforma. Si todo avanza según lo previsto, Mozy’s Charcoal abrirá sus puertas antes de que termine el año. Para la comunidad latina de Toronto —y cualquier amante de las brasas— será una oportunidad de probar una propuesta que une técnica de alta cocina con el alma rústica del carbón.