Toronto continúa consolidándose como una de las capitales gastronómicas más interesantes de Norteamérica. La nueva apertura de Alebrije, en Harbord Village, lo confirma: un proyecto que nace del mismo equipo que llevó a Azura a figurar dos años consecutivos en la Guía Michelin y que ahora traslada esa exigencia culinaria a la cocina mexicana, reinterpretada con ingredientes canadienses.
Un salto creativo: del Mediterráneo a México
El chef ejecutivo Adam Ryan se dio a conocer por su dominio de los sabores mediterráneos, pero su historia personal —marcada por la comida tex-mex de infancia y viajes de inmersión en México— lo empujó a explorar una tradición que le apasiona. El resultado es una carta que respeta técnicas y recetas ancestrales, pero sustituye importaciones por producto local de temporada, manteniendo así la filosofía de sostenibilidad que distinguió a Azura.
La filosofía Alebrije
• Respeto a la tradición: moles elaborados con la complejidad de Oaxaca, nixtamalización propia y guisos de cocción lenta.
• Km 0 canadiense: maíz de Ontario, verduras de granjas cercanas y proteína de productores certificados.
• Ejecución Michelin: técnicas precisas, emplatados artísticos y servicio atento, heredado del entrenamiento que les valió las menciones previas.
Platos que cuentan historias
Steak a la Plancha con Mole Negro
Carne madurada a la perfección, lacada con un mole oaxaqueño de más de 25 ingredientes —entre ellos cacao, chiles secos y especias tostadas— acompañado de setas braseadas y puré de camote.
Birria de Short Rib
Costilla de res cocida 12 horas en adobo de chile guajillo y especias. Se sirve sobre tamal de poblano y la acidez fresca de una ensalada de coles de Bruselas encurtidas.
Clásicos elevados
Charro Beans con panceta curada en casa, esquites salteados en mantequilla de jalapeño y un pollo asado marinado en achiote y naranja que rinde homenaje directo a la península de Yucatán.
Cócteles y maridajes locales
La barra de Alebrije no se queda atrás: vuelos de margaritas estacionales (piña asada, flor de jamaica, cilantro-pepino) conviven con cerveza artesanal ontariana y una lista de vinos canadienses pensados para resaltar la capa de especias de cada plato. El resultado es un maridaje que deja claro que la cocina mexicana puede dialogar perfectamente con los terruños del Norte.
El entorno: Harbord Village
Instalado en el número 119 de Harbord St., Alebrije aporta un matiz latino a un barrio dominado por propuestas contemporáneas como Maven o Piano Piano. El local —60 cubiertos— combina maderas cálidas, cerámica artesanal y una paleta de colores inspirada en los alebrijes de Oaxaca, esas criaturas fantásticas que simbolizan la fusión de mundos, justo lo que persigue el restaurante.
Información práctica
Dirección: 119 Harbord St., Toronto
Reservas: recomendadas, especialmente fines de semana
Precio promedio: 55-90 CAD por persona (sin bebida)
Ideal para: cenas de celebración, aficionados a la alta cocina mexicana, amantes del maridaje local
Con Alebrije, el equipo de Azura demuestra que la ambición gastronómica no conoce fronteras: si ya conquistaron el Mediterráneo, ahora buscan que cada bocado transporte a los comensales a los mercados de Oaxaca, las brasas de Jalisco y los maizales de Ontario, todo en una misma mesa torontoniana.