Toronto se prepara para una cita infaltable dentro del calendario de terror: la décima edición del Beverley Street Séance, una experiencia de espiritismo victoriano ideada por el mentalista canadiense Jaymes White. Tras nueve años con localidades agotadas, el evento regresa con fechas extendidas durante todo octubre y noviembre, ofreciendo a los latinos en la ciudad una oportunidad única de sumergirse en una noche de misterio, sugestión y leyendas locales.
¿Qué es un “séance” y por qué nos intriga tanto?
Los séances se popularizaron en la época victoriana, cuando la sociedad europea y norteamericana comenzó a coquetear con el espiritismo como forma de entretenimiento y, para muchos, auténtica búsqueda de respuestas sobre la vida después de la muerte. Reunidos en torno a una mesa, los participantes intentaban establecer contacto con los difuntos por medio de golpes, movimientos de objetos o mensajes escritos. El Beverley Street Séance revive esa atmósfera histórica, pero la mezcla con técnicas modernas de ilusionismo psicológico para provocar una experiencia tan perturbadora como fascinante.
El escenario: George Brown House
La mansión George Brown House —joya arquitectónica de 1876— no solo alberga parte del patrimonio histórico de Ontario; también es considerada uno de los edificios más embrujados del centro de Toronto. Sus pasillos han sido escenario de apariciones, misteriosos portazos y variaciones extremas de temperatura recogidas por investigadores de lo paranormal. Normalmente permanece cerrada al público, de modo que asistir al séance es una oportunidad poco común de explorarla… a oscuras y con los nervios de punta.
El anfitrión: Jaymes White
White es conocido por sus montajes de terror psicológico y por su habilidad para manipular la percepción colectiva. Ha presentado espectáculos en todo Canadá, aparecido en televisión y cautivado a más de 23 000 asistentes desde la primera edición de su séance. Su método combina sugestión, narración histórica y participación activa del público para generar fenómenos que —creas o no en los fantasmas— resultan difíciles de explicar racionalmente.
Lo que vivirás durante la sesión
Duración: aproximadamente dos horas.
Punto de encuentro: el antiguo funeral convertido en pub Sin & Redemption. Desde allí el grupo es guiado, en completo sigilo, hasta la mansión.
La sesión: luces tenues, objetos victorianos auténticos, una mesa circular y una sola regla: mantener las manos unidas para no romper el círculo. Los sentidos se agudizan, la habitación parece cobrar vida y los susurros de White conducen a un clímax que muchos describen como “estar dentro de una película de terror”. No se permiten teléfonos ni linternas; la oscuridad es parte integral del montaje.
Entradas y paquetes especiales
Acceso general
Incluye la experiencia completa en cualquiera de los tres horarios: 7:15 p.m., 9 p.m. o 11:45 p.m. Todos los asistentes deben ser mayores de 18 años.
VIP (solo 66 localidades)
Ideal para coleccionistas de lo macabro. Incorpora:
- Una pieza “embrujada” utilizada en séances anteriores
- Tablero Ouija de edición limitada
- Cristal de obsidiana (protección tradicional contra energías negativas)
- Bolsa de protección de bruja
- Bolso oficial de Jaymes White
Pase grupal privado
Reserva la mansión para tu propio círculo de hasta 20 personas pagando el equivalente a 16 entradas. Una forma exclusiva de celebrar cumpleaños, despedidas o simplemente reunir a los amigos más valientes.
Fechas, horarios y precio
Temporada: funciones nocturnas diarias hasta el sábado 29 de noviembre.
Horarios: 7:15 p.m., 9 p.m. y 11:45 p.m.
Punto de encuentro: Sin & Redemption, 136 McCaul St., Toronto.
Precio: entrada general CA$ 68.66 (más impuestos y cargos).
Consejos para que la experiencia sea inolvidable
- Llega con al menos 15 minutos de antelación; una vez iniciada la caminata hacia la mansión no se permite el acceso tardío.
- Vístete cómodo y con calzado cerrado: recorrerás escaleras de madera del siglo XIX en penumbra.
- Mantén la mente abierta; la sugestión colectiva es parte central del fenómeno.
- Si eres sensible a experiencias intensas de audio, oscuridad prolongada o contenido paranormal, considera bien tu decisión: no hay reembolsos.
- Tras la función, tómate un tiempo para volver a la “realidad”. Muchos asistentes aseguran que la tensión persiste varios minutos —o incluso horas— después de salir.
¿Te atreves?
Diez años de funciones agotadas y decenas de testimonios espeluznantes respaldan la reputación del Beverley Street Séance. Ya seas creyente, escéptico o simplemente amante de las emociones fuertes, esta puede ser la ocasión perfecta para poner a prueba tus nervios y vivir un relato de terror en primera persona. Las entradas vuelan, así que reserva cuanto antes y prepárate para mirar a la oscuridad… y que la oscuridad te devuelva la mirada.