Los mercados globales han sufrido una de sus peores caídas del año, impulsadas por el miedo a una recesión bajo la presidencia de Donald Trump, fenómeno que los analistas han bautizado como “Trumpcesión”.
El Nasdaq se desplomó un 4%, arrastrado por las fuertes caídas de gigantes tecnológicos como Tesla (-15.4%), Apple (-4.8%), Google (-4.4%) y Nvidia (-5%). El S&P 500 también perdió un 2.7%, mientras que los mercados europeos siguieron la misma tendencia, con caídas en el Ibex 35 (-1.32%), el DAX alemán (-1.69%) y el CAC francés (-0.9%).
Los inversores temen que la política económica de Trump, caracterizada por aranceles agresivos y falta de estabilidad comercial, esté empujando a EE.UU. hacia una recesión inminente.
¿Por qué cae la bolsa? Factores clave detrás del colapso
Los analistas atribuyen la volatilidad a varios factores:
Aumento de tarifas comerciales: Trump ha impuesto aranceles del 25% sobre múltiples productos, elevando costos para empresas y consumidores.
Déficit comercial récord: En enero, EE.UU. registró un déficit de $131 mil millones, mientras que el gasto del consumidor y la creación de empleo mostraron señales de desaceleración.
Alerta de recesión: JP Morgan ha elevado la probabilidad de una recesión en EE.UU. al 40%, mientras que Goldman Sachs la ajustó al 20%.
Mayor incertidumbre en los mercados: El índice VIX, conocido como el “indicador del miedo”, subió un 19.2%, reflejando un aumento en la volatilidad.
La Reserva Federal de Atlanta incluso ha proyectado una contracción del 2.4% del PIB estadounidense en el primer trimestre de 2025.
¿Está EE.UU. al borde de una recesión?
La caída de los mercados y el temor a una “Trumpcesión” podrían desencadenar un periodo de inestabilidad económica prolongada.
- ¿Podrá la administración de Trump evitar una crisis financiera o sus políticas la acelerarán?
- ¿Cómo afectará esta incertidumbre a los inversores y empresas tecnológicas?
- ¿Responderá la Reserva Federal con medidas de emergencia para evitar un colapso mayor?
Los próximos meses serán clave para determinar si EE.UU. entra en recesión o logra estabilizar su economía.