Los amantes del ciclismo de aventura en Toronto —incluida nuestra vibrante comunidad latina— tienen un nuevo nombre que celebrar: Meaghan Hackinen, una ciclista de Kelowna, Columbia Británica, acaba de establecer el récord femenino más rápido en la exigente Tour Divide. A continuación te contamos qué significa este logro, por qué la prueba es tan legendaria y qué podemos aprender de su hazaña.
¿Qué es la Tour Divide y por qué fascina tanto?
La Tour Divide es considerada la “Meca” del ultra-endurance en bicicleta de montaña. El recorrido, de aproximadamente 4 400 kilómetros, sigue la Great Divide Mountain Bike Route, atravesando la espina dorsal de las Montañas Rocosas desde Banff (Alberta) hasta Antelope Wells (frontera México-EE. UU.).
No hay etapas ni apoyo oficial: cada ciclista se mantiene 100 % autosuficiente, resolviendo reparaciones mecánicas, comida y descanso por su cuenta. La ruta acumula más de 60 000 m de desnivel positivo —casi siete veces el Everest— y cruza bosques remotos, desiertos y pasos de montaña que pueden alcanzar temperaturas de 35 °C durante el día y bajo cero por la noche.
Quién es Meaghan Hackinen
Hackinen es escritora, guía cicloturista y veterana de pruebas de resistencia. Ha competido en eventos como la Trans Am Bike Race y la B.C. Epic 1000, pero la Tour Divide era su “Everest personal”. Con preparación meticulosa, entrenó durante el invierno en Okanagan y realizó sesiones de rodillo a las 5 a. m. antes de ir a trabajar.
El nuevo récord femenino
Partiendo el 14 de junio a las 6 a. m., Hackinen pedaleó día y noche, durmiendo en parques, gasolineras y ocasionalmente en moteles de carretera para evitar las tormentas eléctricas de Colorado. Completó la ruta en 14 días, 3 horas y 26 minutos, rebajando en casi 20 horas la marca que Lael Wilcox había impuesto en 2015.
Momentos clave de la carrera
- Día 3 – Paso Lost Trail: neumático reventado a 2 260 m; reparó con mecha y continuó.
- Día 7 – Bajada del Fleecer Ridge: la sección más técnica; descendió caminando 700 m para no arriesgar una caída nocturna.
- Día 11 – Desierto de la Gran Cuenca: avanzó 320 km sin fuentes de agua; cargó 7 litros y bebió electrolitos cada hora.
Desafíos logísticos y mentales
Cada decisión en la Tour Divide es estratégica: ¿parar a dormir o rodar un par de horas más? ¿Cargar comida extra o aligerar peso? Hackinen limitó su equipo a 12 kg (incluyendo herramientas, ropa y un saco ultra-light). Para la alimentación, alternó “comida real” —burritos, empanadas, plátanos— con geles y tabletas de sal. El componente mental se convierte en la pieza clave: ella practicó visualización y técnicas de respiración para soportar la fatiga acumulada.
Relevancia para la comunidad latina de Toronto
Toronto cuenta con miles de ciclistas recreativos y bike-packers que sueñan con rutas como la Great Lakes Waterfront Trail o la Vía Rail Trail. El éxito de Hackinen nos recuerda que, con planificación y pasión, se puede ir mucho más allá de los límites percibidos. Además, su victoria visibiliza a las mujeres en disciplinas tradicionalmente dominadas por hombres, inspirando a más latinas a subirse a la bici.
¿Cómo prepararte para tu propio desafío?
- Empieza local: rutas mixtas en las colinas de Durham Forest o el gravel de Caledon.
- Practica la autosuficiencia: entrena reparaciones básicas y lleva siempre bomba, parches y multi-herramienta.
- Nutrición estratégica: prueba en salidas largas los alimentos que planeas usar; tu estómago también debe entrenar.
- Prioriza la recuperación: yoga, estiramientos y sueño de calidad; el rendimiento se construye descansando.
Reflexión final
El nuevo récord de Meaghan Hackinen no es solo un hito deportivo; es un recordatorio de que la resistencia humana sigue redefiniendo lo posible. Desde las calles de Toronto hasta las sendas de las Rocosas, la próxima gran travesía podría ser la tuya. ¡A rodar se ha dicho!