El mercado de la agencia libre de la MLB se pone cada vez más interesante: Bo Bichette, uno de los bates más temidos del beisbol, estaría dispuesto a abandonar el campocorto y moverse a la segunda base, una decisión que podría cambiar por completo los planes de varios equipos —incluidos los Blue Jays— y encender la ilusión de los fanáticos latinos en Toronto.
Un bate de élite, un guante discutido
Con 27 años, Bichette viene de otra campaña estelar al ataque: .311 de promedio, 18 cuadrangulares y 94 carreras impulsadas en 139 juegos durante 2025. Sin embargo, a la defensiva se ubica en la parte baja de casi todas las métricas modernas para campocorto, algo que le ha restado valor a la hora de negociar un contrato gigantesco.
La propuesta de pasar a la segunda base
De acuerdo con Mark Feinsand (MLB.com), varios clubes ven a Bichette con mejores ojos si se instala en la intermedia. El propio jugador ya habría dado luz verde a la idea después de mostrar buena adaptación en esa posición durante la pasada Serie Mundial.
El cambio podría aumentar su cotización: un bateador de calibre All-Star con defensa aceptable en segunda base resulta más atractivo (y costoso) que un campocorto con limitaciones con el guante.
Equipos en el radar
Entre los interesados destacan San Francisco Giants, Boston Red Sox y Seattle Mariners, todos necesitados de un segunda base con poder. Naturalmente, los Toronto Blue Jays también encajan en esa lista.
¿Qué significaría para Toronto?
Si los Jays logran retenerlo y lo colocan en la intermedia, abrirían espacio para que Andrés Giménez —adquirido desde Cleveland antes de 2025 y mucho más sólido defensivamente— sea el campocorto titular. Giménez demostró en los playoffs que puede anclar la defensa del cuadro, y tener a Bichette en segunda reforzaría el infield sin sacrificar ofensiva.
El dilema para la directiva es financiero: además de Bichette, el club persigue al jardinero Kyle Tucker, valuado en alrededor de 400 millones de dólares. Distintos analistas coinciden en que Toronto sólo podrá firmar a uno de los dos.
Lo que viene
Con Bichette abierto a una nueva posición, sus probabilidades de volver a vestir el uniforme azul parecen aumentar. Sin embargo, todo dependerá de cuánto estén dispuestos a pagar los Jays y de si aparece un contendiente dispuesto a romper la alcancía por un bateador premium que ahora ofrece mayor flexibilidad defensiva.
Mientras tanto, la afición latina en Toronto sueña con que el infielder dominicano-estadounidense siga pegando batazos en el Rogers Centre —aunque sea unos metros más a la derecha del diamante.