El delantero mexico-estadounidense Auston Matthews —figura de los Toronto Maple Leafs y flamante capitán del equipo olímpico masculino de EE. UU.— regresó a la ciudad con un oro histórico y un aluvión de preguntas sobre política. A continuación desmenuzamos qué ocurrió, por qué se generó polémica y cómo impacta todo esto en su presente con los Leafs.
Un regreso cargado de preguntas
Matthews volvió a Toronto tras conquistar el primer oro olímpico masculino para Estados Unidos en 46 años, logrado en Milano-Cortina 2026. Lejos de hablar solo de hockey, tuvo que aclarar su presencia en el State of the Union, el tradicional discurso anual del presidente ante el Congreso estadounidense.
La invitación desde la Casa Blanca
Minutos después de consagrarse campeones, los jugadores recibieron una llamada de Donald Trump. El presidente los felicitó e invitó al plantel al discurso que se celebraría apenas unos días después en Washington.
Controversia por el comentario sobre el equipo femenino
En esa llamada, Trump bromeó diciendo que también “tendría” que invitar a las mujeres —que habían ganado el oro un día antes— para evitar un posible “impeachment”. La frase, captada en video y difundida en redes, fue vista como una falta de respeto hacia las campeonas y desató críticas inmediatas.
Matthews se desmarcó con firmeza:
“Amamos al equipo femenino y los apoyamos al cien por ciento. Ambos oros deberían ser motivo de orgullo nacional, no de controversia”, aseguró.
La postura de Matthews
El centro dejó claro que su asistencia al evento no fue un gesto político, sino un acto protocolario que cualquier campeón —sea de la NHL o de unos Juegos Olímpicos— suele aceptar:
“Somos estadounidenses orgullosos. Habríamos ido sin importar quién esté en el poder. Ganar un oro después de 46 años lo merece”, explicó.
Ausencias notables y diversidad de opiniones
No todos pensaron igual. Jake Guentzel, Kyle Connor, Brock Nelson y Jake Oettinger declinaron la invitación para reincorporarse antes a sus clubes de la NHL. La decisión subraya que el vestuario no es monolítico y que mezclar deporte con política sigue generando divisiones.
Ahora, la mirada en los playoffs
Con la medalla colgada y el capítulo político cerrado, Matthews se concentra en su reto inmediato: meter a los Maple Leafs en la post-temporada. El equipo marcha seis puntos detrás del último puesto de clasificación y amenaza con romper una racha de ocho años consecutivos en playoffs. La responsabilidad ofensiva, el liderazgo en el camerino y su salud física serán claves para revertir la tendencia.
Más allá de la polémica, Toronto recibe a su superestrella sabiendo que las respuestas definitivas llegarán sobre el hielo, donde se escriben las historias que realmente importan para la afición.