La tan esperada Línea 6 Finch West llevaba solo unos días operando cuando surgió una lluvia de críticas: retrasos, viajes más lentos que el antiguo autobús 36C y la sensación general de que los 2.500 millones de dólares invertidos no se traducían en un servicio “rápido” de transporte rápido. A continuación desglosamos qué está fallando, por qué ocurre y qué medidas prometen la Ciudad de Toronto y la TTC para enderezar el rumbo.
Quejas por la lentitud desde el minuto uno
El primer día de servicio registró demoras a los pocos minutos de abrirse las puertas. Varios usuarios cronometraron el recorrido: casi una hora para cubrir los 10,3 km del trazado, unos 16 minutos más que el bus que la línea 6 sustituyó. En horas punta algunos viajeros aplauden la capacidad y la comodidad del tranvía, pero la mayoría coincide en que la velocidad no cumple con lo prometido.
“Sé que puede ir más rápido” —Alcaldesa Olivia Chow
En rueda de prensa en el Ayuntamiento, la alcaldesa reconoció la frustración ciudadana: “Monté en el tren y sé que puede ser más rápido”. El consejo directivo de la TTC se reunirá el 10 de diciembre para buscar soluciones inmediatas.
¿Por qué va tan despacio?
Según voceros de la TTC, dos factores principales lastran el rendimiento:
- Prioridad semafórica casi nula: los tranvías se detienen en la mayoría de los cruces, perdiendo el supuesto beneficio de circular en plataforma reservada.
- Velocidades operativas conservadoras: la TTC está manejando la línea aproximadamente un 50 % más lenta de lo que se presentó en los planes originales para “garantizar seguridad” mientras estudia la afluencia y los tiempos de carga en estaciones.
Plan de acción de la TTC y la Ciudad
El portavoz Stuart Green confirmó que técnicos municipales ya trabajan en la implementación de prioridad de señalización. Aunque en entrevistas previas se mencionó que el trayecto podría acortarse 10 minutos para primavera, hoy la agencia evita dar fechas concretas: “No hay estimaciones en este momento; necesitamos datos reales de operación”.
Reacciones de la comunidad
Redes sociales y foros locales hierven con comentarios que van del sarcasmo (“un tranvía turístico para admirar el paisaje”) a la indignación (“probablemente una de las LRT más lentas del mundo”). El sentimiento compartido: si el nuevo sistema no supera al autobús, la inversión pierde legitimidad.
Próximos pasos y expectativas
• 10 de diciembre: la junta de la TTC evaluará ajustes de velocidad y frecuencia.
• Primer trimestre de 2026: se espera que las pruebas de prioridad semafórica estén en marcha.
• Meta no oficial: recortar al menos 10 minutos al viaje completo antes de que termine la primavera.
Los usuarios latinos de Toronto —y cualquier pasajero que dependa del corredor Finch West— estarán atentos. El éxito de la Línea 6 no se medirá solo en rieles brillantes, sino en tiempo ahorrado y confianza recuperada.