Fahmee Bakery, la panadería torontense célebre por sus Jamaican patties, acaba de cerrar su local de Lansdowne aun cuando vivía su mejor momento. Lejos de ser un final definitivo, el negocio anuncia un esperado regreso a Scarborough, el barrio donde todo comenzó.
Un aroma que define la ciudad
Si alguna vez pasaste por las estaciones de metro Bathurst, Warden o Islington y sentiste ese inconfundible olor a masa hojaldrada con toque de scotch bonnet, ya formás parte de la historia de Fahmee Bakery. Desde los años setenta la empresa abastece los puestos de Bakery on the Go del TTC, convirtiendo el patty en un clásico para el trayecto diario de miles de habitantes de Toronto.
De Scarborough al oeste… y de vuelta
Fundada en Scarborough, Fahmee creció hasta abrir una segunda sede en 222 Lansdowne Ave. Todo parecía encaminarse hasta que, en 2022, un incendio devastó el local original. Sin casa matriz, el establecimiento del oeste se volvió el centro de operaciones, incluso trabajando un tiempo como ghost kitchen para mantener la producción.
La paradoja de cerrar cuando más se vende
El propietario, Faiz Abdella, cuenta que puso a la venta el local de Lansdowne antes de notar el reciente aumento de clientela. La operación se concretó justo cuando la demanda alcanzaba niveles récord. “Ha sido la temporada más ocupada que recuerdo”, admite. Sin embargo, el compromiso de venta ya era definitivo y la persiana bajó el 25 de agosto.
Volver a las raíces para avanzar
Lejos de hundirse, Abdella ve la mudanza como una oportunidad de reenfocarse. “Cometí el error de querer hacer demasiadas cosas a la vez y casi me consume”, confiesa. El plan ahora es sencillo: concentrar recursos en un nuevo local en Scarborough, perfeccionar el producto y, más adelante, considerar otro punto en el oeste.
¿Cuándo reabre Fahmee?
Aún no hay fecha exacta, pero Abdella asegura que será “muy pronto”. Mientras tanto, los puestos del TTC seguirán recibiendo los patties, así que nadie se quedará sin su dosis de masa dorada y relleno especiado.
Para los amantes del patty en Toronto, el mensaje es claro: esto no es un adiós, sino un “nos vemos pronto”. El sabor que marcó generaciones volverá a hornearse donde todo empezó, listo para conquistar de nuevo la ciudad, una mordida a la vez.