La noticia cayó como un jarro de agua fría para muchos torontonianos —incluidos miles de latinos— que han celebrado cumpleaños, graduaciones e incluso Thanksgivings “alternativos” bajo los faroles rojos del Mandarin de Yonge y Eglinton. El primer local de la famosa cadena de buffets en la ciudad cerrará definitivamente el 18 de enero, víctima de la gran reurbanización de Canada Square. A continuación repasamos su historia, las razones del cierre y qué opciones quedan para quienes no conciben una comida familiar sin los rollitos primavera ilimitados.
Un pionero en Toronto
Mandarin abrió sus puertas por primera vez en 1979 en Brampton, pero no fue hasta 1991 cuando la marca llegó “a la ciudad grande” con el local de Yonge y Eglinton. Durante más de tres décadas, este restaurante se convirtió en un punto de encuentro para comunidades muy diversas. Para muchos inmigrantes —latinos incluidos— fue la introducción perfecta a la versión canadiense de la cocina chino-norteamericana: chow mein, pollo General Tao, costillitas agridulces… y, por supuesto, la barra de postres con helado suave.
Más que chow mein: un lugar de rituales familiares
Cumpleaños con gorritos de papel, reuniones escolares, la clásica comida del Día de la Madre e incluso cenas de Acción de Gracias cuando nadie quería cocinar. Los salones del Mandarin vieron de todo. Su fórmula “all you can eat” democratizó celebraciones que, de otra manera, habrían sido demasiado caras para muchas familias recién llegadas.
¿Por qué cierra?
La respuesta corta: reurbanización. El complejo Canada Square, donde se ubica el restaurante, será demolido y reconstruido casi por completo. El plan —discutido desde 2020 y finalmente aprobado con revisiones— contempla torres de oficinas y residenciales, nuevos espacios comerciales y mejoras al acceso del TTC. En ese rediseño no hay sitio para el buffet que ha servido a la zona desde principios de los 90.
El impacto urbanístico
El nudo de Yonge y Eglinton está en plena transformación. A la reciente ampliación de la línea Crosstown LRT se suma una ola de rascacielos residenciales. La desaparición del Mandarin se suma a cierres anteriores en el área, como el del cine Famous Players en 2021, marcando el fin de una era en la que la esquina era más de ocio familiar que de torres de cristal.
Reacciones de la comunidad
La cadena anunció el cierre en su cuenta oficial de Instagram y, en cuestión de horas, la publicación se llenó de recuerdos compartidos, fotos de platos rebosantes de wontons y mensajes de nostalgia. Para muchos latinos, fue el primer restaurante donde pudieron “comer hasta reventar” sin preocuparse por la cuenta. Otros recordaron cómo el personal aprendía sus nombres y les guardaba su mesa favorita.
¿Y ahora qué?
Si quieres despedirte, el último servicio será el domingo 18 de enero. Después de esa fecha, Mandarin seguirá operando en:
- North York (Bridlewood Mall)
- Etobicoke (Queens Plate Drive)
- Además de más de 25 locales en el resto de Ontario
Consejo práctico
Los últimos días suelen llenarse rápido. Reserva con antelación y aprovecha para probar los platos “clásicos” que no siempre aparecen en otros locales —sí, ese pastel de mango que sale solo los fines de semana.
Fechas clave
• 1979 – Fundación de Mandarin en Brampton.
• 1991 – Apertura de Yonge & Eglinton, primer local dentro de Toronto.
• 2020 – Presentación inicial del plan de reurbanización de Canada Square.
• 18 de enero de 2026 – Cierre definitivo del restaurante tras 34 años de servicio.
Reflexión final
Los restaurantes van y vienen, pero algunos dejan huella. El Mandarin de Yonge y Eglinton fue mucho más que un buffet: fue escenario de historias de inmigración, de integración y de celebración. Al bajar definitivamente sus persianas, nos recuerda que la ciudad cambia sin pedir permiso. Pero también que las tradiciones —como juntarnos a la mesa para compartir comida y risas— encuentran siempre un nuevo lugar donde florecer.