Tras quince años de obras, sobrecostos y pleitos, la tan esperada Línea 5 Eglinton Crosstown del TTC abrirá sus puertas al público este domingo 8 de febrero. Sin embargo, los últimos acontecimientos revelan que el proyecto aún arrastra problemas técnicos y de gestión que mantienen a la comunidad latina —y a toda la ciudad— en vilo.
Una espera de 15 años que parece no acabar
El corredor de 19 kilómetros de tren ligero debió estar listo hace casi una década. En su camino se toparon retrasos, demandas y ajustes presupuestarios que dispararon la factura y la frustración de los futuros usuarios. Ahora, a horas de la inauguración, persisten señales inquietantes de que el sistema todavía no está afinado.
Lecciones amargas de la reciente Línea 6 Finch
La agencia de transporte aprendió —o al menos eso intenta— de la apertura de la Línea 6 Finch en diciembre, que debutó con viajes dolorosamente lentos y cierres frecuentes. Para evitar repetir el ridículo, Metrolinx y el TTC han decidido bajar el perfil del lanzamiento de la Crosstown.
Una inauguración sin festejos
No habrá cintas que cortar, ni discursos, ni recuerdos conmemorativos. De hecho, ni siquiera hubo un anuncio oficial sobre la fecha de apertura: la noticia simplemente “apareció” en la agenda del TTC, como si quisieran que pasara desapercibida.
Horario reducido y semáforos sin prioridad
Durante las primeras semanas la línea operará con un horario reducido. Además, las secciones en superficie no contarán con prioridad semafórica hasta bien entrada la primavera, lo que amenaza con alargar los tiempos de viaje justo cuando el público más atento estará evaluando el servicio.
Una cascada indeseada en Mount Dennis
Días antes de la apertura, la estación Mount Dennis terminó inundada por la rotura de un rociador contra incendios, creando una impresionante “catarata” interior nada deseable para una línea eléctrica. Aunque la reparación fue rápida, el vídeo se viralizó y alimentó las dudas sobre la fiabilidad del sistema.
La voz de los usuarios: humor y cansancio
El clip provocó más de 150 comentarios de usuarios que solo quieren que el “perpetuo retraso” llegue a su fin. Uno bromeó: “¡Qué lindo elemento acuático! Seguro el TTC abrió un ticket a Metrolinx y ahora a esperar”. La risa, sin embargo, encubre un cansancio profundo.
¿De quién es la culpa: TTC o Metrolinx?
Muchos señalan a Metrolinx como responsable de los errores de construcción, mientras que el TTC se ha limitado a esperar la entrega de la infraestructura para ponerla en servicio. Un comentarista resumió el dilema: “Al TTC lo han dejado sin capacidad para construir; depender de Metrolinx y de los consorcios de asociación público-privada (P3) es una receta para más retrasos. Si no retomamos el control ahora, será peor con el tiempo”.
El domingo marcará el inicio de operaciones, pero también el inicio del juicio público. Para la comunidad latina en Toronto —que depende cada vez más del transporte público— la esperanza es que esta vez el viaje valga la espera… y que no vuelva a llover dentro de las estaciones.