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Ingenieros advierten que la histórica planta Canada Malting de Montreal podría venirse abajo en cualquier momento

Un reciente informe estructural ha encendido las alarmas en todo Canadá: la icónica planta Canada Malting, situada a la orilla del canal de Lachine en el barrio Sud-Ouest de Montreal, enfrenta un riesgo “crítico” de colapso. A continuación, desglosamos qué está pasando, por qué importa y qué se debate sobre su futuro.

Breve historia del complejo

La planta fue inaugurada en 1902, durante la fiebre cervecera que acompañó la industrialización de Montreal. Con sus imponentes silos de hormigón y ladrillo, llegó a ser una de las mayores instalaciones de malteado de cebada en Norteamérica. Sin embargo, tras su venta en 1980, la producción cesó y el sitio quedó abandonado por más de tres décadas, expuesto a inviernos extremos, filtraciones y vandalismo.

Un patrimonio industrial en decadencia

Para muchos montrealenses, la fábrica es un referente visual y sentimental: su silueta forma parte del paisaje urbano del suroeste y recuerda la era dorada de la manufactura a lo largo del canal. Varias organizaciones patrimoniales han impulsado su protección, argumentando que alberga valor histórico y arquitectónico único.

¿Qué revela el informe de ingeniería?

El análisis, encargado por la ciudad y llevado a cabo por una firma independiente, concluye que:

  • Existe degradación severa en columnas y vigas de soporte, con pérdida significativa de capacidad portante.
  • Las infiltraciones han provocado corrosión interna en el acero de refuerzo y desprendimiento de secciones de concreto.
  • Las cargas de viento y nieve superan ahora la resistencia residual estimada de varios techos y muros.
  • Se observan desplazamientos diferenciales en las bases, indicadores de asentamiento del suelo.

La conclusión es tajante: “La demolición controlada es la única solución posible, segura y racional para eliminar el peligro crítico que representa este edificio.”

¿Por qué hay oposición a la demolición?

Dos visiones chocan:

  1. Desarrolladores privados ven la demolición como paso previo a un proyecto mixto de condominios y comercios, aprovechando la revalorización del canal.
  2. Colectivos vecinales y patrimoniales proponen conservar al menos la fachada y ciertos silos, integrándolos en un espacio cultural y de vivienda social.

El dilema subraya la tensión habitual entre valor económico inmediato y memoria histórica a largo plazo.

Implicaciones de seguridad

Mientras se debate, la ciudad ha cercado el perímetro y prohíbe el ingreso no autorizado. Según Protección Civil, un colapso repentino podría afectar la ciclovía del canal y una línea de tren de cercanías situada a pocos metros.

Lecciones para los latinos en Toronto

Toronto también guarda antiguas fábricas en sus costas y barrios industriales, muchas de ellas en espera de reconversión. El caso de Canada Malting ilustra la importancia de:

  • Realizar inspecciones estructurales periódicas en edificios desocupados.
  • Involucrar a la comunidad en la planificación urbana desde etapas tempranas.
  • Ponderar los beneficios de conservar patrimonio frente al costo de la renovación.

Próximos pasos

El consejo municipal de Montreal deberá votar en las próximas semanas si otorga o no permiso de demolición. De aprobarse, el desmantelamiento podría iniciar este verano y prolongarse de 6 a 8 meses. Si se decide conservar parte de la estructura, será necesario un refuerzo inmediato que, según estimaciones preliminares, costaría varios millones de dólares.

Mientras tanto, el destino de la planta Canada Malting permanece en suspenso, convertido en un debate nacional sobre patrimonio, seguridad y la identidad urbana que resuena también entre las comunidades latinas de Toronto y todo Canadá.