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Torontonense cuenta cómo la mordida de un coyote no arruinó su aventura en el Cabot Trail

Muchos amantes de la naturaleza que viven en Toronto sueñan con pedalear por el legendario Cabot Trail en Nueva Escocia: 300 kilómetros de acantilados, bosques boreales y horizonte marino. Sin embargo, en entornos tan salvajes la vida silvestre impone sus propias reglas. Aquí te contamos la experiencia de Alex Radu —un ciclista que recorrió la ruta en modo bikepacking— y aprovechamos para profundizar en el comportamiento de los coyotes y en cómo mantenerte a salvo sin perderte la aventura.

El encuentro de 15 segundos

“La verdad, fueron solo 15 segundos que no definen un viaje que fue, en su mayoría, pacífico”. Así describe Alex Radu el momento en que un coyote lo mordió en el brazo mientras él montaba su bicicleta por el Parque Nacional Cape Breton Highlands. El ciclista llevaba varios días recorriendo el Cabot Trail cuando el animal apareció desde la maleza y se abalanzó rápidamente. El ataque terminó tan pronto como empezó: el coyote se retiró y Alex pudo continuar hasta recibir atención médica, quedándose con un par de puntos y una gran historia que contar.

¿Por qué hay coyotes en Cape Breton Highlands?

A diferencia de sus primos occidentales, los coyotes del este son más grandes —llegan a pesar hasta 18 kg— y a menudo descienden de cruces antiguos con lobos. Su dieta es oportunista: comen desde roedores y bayas hasta carroña o restos de campamento. Los bosques mixtos y los prados costeros del parque ofrecen abundante refugio y alimento natural, pero el creciente flujo de visitantes significa más basura, más olores, más tentación. Cuando los animales asocian a las personas con recursos fáciles, pierden el miedo y aumentan las probabilidades de encuentros conflictivos.

Incidentes previos: un recordatorio de respeto

El ataque a Alex no es un caso aislado. En 2009, la cantautora canadiense Taylor Mitchell murió tras ser atacada por coyotes en este mismo parque, y desde entonces Parks Canada reforzó la educación a visitantes y el monitoreo de los cánidos. Aunque los ataques siguen siendo raros, cada incidente subraya la necesidad de mantener distancia y practicar un manejo responsable de la comida.

Cómo reaccionar (y prevenir) si te topas con un coyote

  • No corras. Retrocede lentamente manteniendo contacto visual; correr puede detonar el instinto de persecución.
  • Hazte ver más grande. Extiende los brazos, abre la chaqueta, levanta la bicicleta sobre tu cabeza si es posible.
  • Haz ruido. Grita, aplaude, golpea los manubrios; la mayoría de los coyotes se retiran cuando se sienten intimidados.
  • Nunca alimentes a la fauna. Guarda la comida y la basura en recipientes a prueba de animales.
  • Montaña rusa de olores. Usa bolsas estancas para proteína en polvo, barras energéticas o incluso pasta de dientes: el olfato del coyote es su GPS.
  • Durante el campamento: cocina y guarda los alimentos a 50 m de tu tienda; evita dejar utensilios sucios.
  • En caso de mordida: lava la herida con agua y jabón, aplica un desinfectante y busca atención médica de inmediato; es fundamental evaluar riesgo de rabia.

Cicloturismo responsable: equilibrio entre aventura y conservación

La mayoría de los avistamientos de coyotes en Cape Breton terminan sin incidentes. Mantener esa estadística baja depende de que todos —lugareños, turistas y autoridades— colaboremos. Sigue las indicaciones de los guardaparques, denuncia animales que muestren comportamiento agresivo y ayuda a educar a otros visitantes. Así, futuras generaciones podrán pedalear el Cabot Trail y disfrutar su fauna sin ponerla (ni ponerse) en peligro.

La breve mordida que sufrió Alex Radu recuerda que recorrer espacios naturales implica aceptar cierto nivel de riesgo, pero también que el respeto y la preparación son nuestras mejores herramientas. Con conocimiento y sentido común, tu próximo viaje —ya sea desde Toronto a Nueva Escocia o a cualquier rincón salvaje— puede ser tan inolvidable como seguro.