Una tragedia que pudo haberse evitado vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la seguridad vial en Toronto y el uso de radares automáticos de velocidad. A continuación, te contamos los detalles del caso, por qué la familia de la joven afectada reclama millones en daños y cómo esta demanda podría cambiar las reglas del juego para todas las comunidades —incluida la latina— que transitan a diario por las calles de la ciudad.
¿Qué ocurrió en la intersección de Parkside Ave.?
El incidente tuvo lugar en una concurrida intersección de Parkside Avenue, zona conocida por su alto tráfico y que, hasta hace muy poco, contaba con una cámara de Automated Speed Enforcement (ASE). Según la denuncia, un conductor que circulaba a exceso de velocidad atropelló a una adolescente, dejándola con lesiones de consideración.
El rol de las cámaras de velocidad automáticas en Toronto
Las cámaras ASE se instalaron en distintas vías de la ciudad como parte de una estrategia para reducir los accidentes causados por el exceso de velocidad. Datos oficiales muestran que, donde se mantienen activas, las infracciones bajan entre un 40 % y un 60 %. La intersección en cuestión registró una disminución similar mientras la cámara estuvo operativa.
La legislación provincial que provocó el retiro del dispositivo
En 2023, el gobierno de Ontario aprobó una ley que obliga a retirar o reubicar las cámaras ASE situadas en corredores considerados “de bajo riesgo” para agilizar el tráfico. Parkside Ave. quedó catalogada dentro de esa definición, por lo que la cámara fue retirada meses antes del siniestro. La familia argumenta que esta decisión incrementó la velocidad promedio de los vehículos y, en consecuencia, el riesgo para peatones y ciclistas.
Detalles de la demanda millonaria
La familia de la adolescente presenta una acción civil contra:
- La Provincia de Ontario, por aprobar la legislación que forzó la retirada del radar.
- La Ciudad de Toronto, por no haber implementado otras medidas de tráfico (como reductores de velocidad o señalización adicional) tras quitar la cámara.
- El conductor involucrado, acusado de negligencia al conducir a una velocidad no segura para la vía.
El reclamo asciende a varios millones de dólares, destinados a cubrir los gastos médicos presentes y futuros, el impacto psicológico y la pérdida de calidad de vida de la víctima.
¿Qué dice la comunidad y cuál podría ser el impacto?
Organizaciones vecinales y colectivos de seguridad vial —incluidas asociaciones latinas— se han pronunciado a favor de reinstalar las cámaras, argumentando que la prevención salva vidas. De prosperar la demanda, expertos legales creen que podría sentar un precedente que obligue a reevaluar la legislación provincial y, potencialmente, reinstalar radares en zonas críticas.
Próximos pasos en el proceso legal
El caso se encuentra en etapa preliminar; se espera que la corte fije una primera audiencia en los próximos meses. Mientras tanto, la familia continúa su campaña para que la ciudad refuerce la seguridad en Parkside Ave. y otras arterias donde las cámaras fueron retiradas.
Conclusión: La demanda no solo busca una compensación económica, sino también enviar un mensaje claro: la seguridad de peatones y ciclistas debe prevalecer sobre la velocidad y la fluidez vehicular. Latinos en Toronto, atentos: lo que ocurra en esta corte podría influir directamente en la seguridad de nuestras propias calles.