Un reciente caso judicial ha encendido la indignación de muchas comunidades —incluida la latina en Toronto— por la aparente pasividad policial ante un depredador sexual reincidente. Documentos judiciales revelan que la policía de Saanich, en la isla de Vancouver, observó durante semanas a Yin Yeung Derek Chan, conocido como el voyeur más prolífico de Canadá, sin detenerlo pese a que infringía las condiciones de su libertad bajo fianza.
¿Quién es Yin Yeung Derek Chan?
Chan fue condenado por filmar en secreto a cientos de mujeres y niñas en probadores y gimnasios, almacenando miles de videos íntimos sin consentimiento. Su historial delictivo lo coloca entre los peores agresores de privacidad en el país.
Vigilado pero no detenido
Según los registros judiciales obtenidos por la CBC, agentes de la policía de Saanich lo siguieron durante más de un mes tras su liberación bajo fianza. Chan entraba a Fitness World y Value Village con el teléfono listo para grabar, exactamente los mismos lugares donde había capturado a sus víctimas previamente.
Durante ese periodo, la fiscalía advierte que el acusado “buscaba nuevas víctimas”. Sin embargo, la policía no intervino de inmediato, a pesar de que el contacto con posibles objetivos y el uso de dispositivos electrónicos violaban directamente sus condiciones de fianza.
La postura de la fiscalía
Una fiscal de la Corona expresó, en documentos presentados ante el tribunal, que existía un riesgo real e inminente de que Chan volviera a delinquir. Aun así, tomó semanas antes de que se solicitara una audiencia para revocar su libertad.
Cuestionamientos a la policía
Organizaciones de víctimas y defensores de la seguridad pública se preguntan por qué la policía optó por “vigilar” en lugar de prevenir otros delitos. Alegan que la ley canadiense ofrece suficientes herramientas para detener a alguien que quebranta sus condiciones de fianza, sobre todo cuando hay riesgo para la comunidad.
Impacto en la comunidad latina de Toronto
Aunque el caso ocurrió en la Columbia Británica, muchos latinos en Toronto se sienten vulnerables: “Si eso pasa allá, ¿qué frenaría a un acosador aquí?”, comenta Laura Morales, madre de dos adolescentes. Grupos locales piden mayor transparencia sobre los protocolos policiales y capacitación con perspectiva de género y diversidad cultural.
Lecciones y medidas de protección
Este caso recuerda la importancia de:
- Denunciar conductas sospechosas de inmediato.
- Exigir rendición de cuentas a autoridades cuando no actúan.
- Educar a jóvenes sobre privacidad y uso de vestuarios públicos.
El proceso contra Chan continúa, así como la investigación interna sobre la inacción policial. Mientras tanto, la presión ciudadana —incluida la voz latina en Toronto— busca garantizar que algo así no vuelva a repetirse.