Un cielo teñido de un verde verdoso casi irreal presagiaba lo que se convertiría en uno de los episodios meteorológicos más intensos vividos por la zona metropolitana de Toronto (GTA) en lo que va del año. La tarde del miércoles 2 de septiembre de 2026, una violenta línea de tormentas eléctricas descargó lluvias torrenciales, granizo del tamaño de pelotas de golf y ráfagas de viento destructivas.
El impacto fue inmediato: autopistas inundadas, caos en los trayectos de hora punta, miles de hogares a oscuras y rescates acuáticos de emergencia en pleno centro urbano.
El balance del impacto: Caos en el tráfico y servicios públicos en crisis
La rapidez con la que se acumuló el agua sobrepasó la capacidad del sistema de drenaje municipal. En apenas unas horas cayeron entre 40 mm y más de 100 mm de agua en varios sectores de la ciudad y comunidades circundantes.
Puntos clave de la emergencia:
- Autopistas bajo el agua: La autopista Don Valley Parkway (DVP) y tramos de la Gardiner Expressway tuvieron que cerrarse al tráfico. Decenas de vehículos quedaron parcialmente sumergidos en los pasos subterráneos y áreas bajas.
- Rescates acuáticos: Los servicios de emergencia (Toronto Fire y la Policía de Toronto) tuvieron que rescatar a conductores e incluso pasajeros atrapados dentro de sus automóviles en cruces como el paso inferior de Lower Simcoe Street y en intersecciones en Vaughan.
- Apagones masivos: Alrededor de 65.000 clientes se quedaron sin electricidad únicamente en Toronto debido a la caída de árboles y líneas de alta tensión, mientras que en todo el sur de Ontario la cifra superó los 155.000 usuarios afectados.
- Granizo destructivo: Diversos sectores de la ciudad y el área de Durham registraron piedras de granizo de entre 3 y 5 centímetros (tamaño huevo a pelota de golf), aboyando carrocerías y rompiendo cristales.
«Una tormenta para los libros de historia»
Los meteorólogos locales confirmaron que las precipitaciones registradas en tan pocas horas representan más de la mitad del promedio mensual habitual de septiembre. La combinación de una humedad sofocante con un frente frío acelerado creó el escenario perfecto para estas superceldas, llegando a activar alertas rojas de tornado para partes del suroeste de Ontario.
“Fue un cambio drástico. El cielo se oscureció por completo a las 5:00 p.m. y en cuestión de minutos el agua superaba el nivel de los bordillos de la acera”, comentó un residente del centro de Toronto.
La ciudad en fase de limpieza
Para la mañana de este jueves 3 de septiembre, las autoridades municipales y los equipos de Toronto Hydro trabajan a contrarreloj. Aunque las lluvias han cesado, el impacto en la infraestructura urbana es notorio:
- Retrasos en el transporte público: Varias rutas de autobuses de la TTC presentan desvíos considerables debido al agua estancada y árboles caídos en el noroeste de la ciudad.
- Cierres viales prolongados: Se recomienda a los conductores evitar ingresar al centro a través de la DVP mientras continúan las labores de bombeo y limpieza de lodo.
- Restablecimiento eléctrico: Los equipos han logrado devolver la energía a más de la mitad de los usuarios, aunque miles continúan sin servicio.