Cada otoño, millones de mariposas monarca abandonan las praderas canadienses para emprender un viaje épico de más de 4 000 km hasta los bosques templados de oyamel en México. Este año, investigadores de Assiniboine Park Zoo y del Canadian Wildlife Service han inaugurado una técnica pionera en las Praderas canadienses: colocar diminutos transmisores de radio en los insectos… ¡usando pegamento para pestañas postizas! A continuación te contamos por qué esta ingeniosa solución está revolucionando el estudio de la especie y qué implicaciones tiene para los latinos que vivimos en Toronto.
¿Por qué rastrear a la mariposa monarca?
La monarca (Danaus plexippus) está catalogada como especie en peligro de extinción en Canadá. Sus poblaciones han caído en picada debido a la pérdida de hábitat, el uso de pesticidas y el cambio climático. Entender cada tramo de su migración es crucial para:
- Localizar “paraderos” clave donde descansa y se alimenta.
- Medir la tasa de supervivencia en regiones agrícolas o urbanas.
- Diseñar corredores de polinizadores que unan Canadá, EE. UU. y México.
El ingenio del pegamento de pestañas
Colocar un dispositivo de rastreo en un insecto que pesa menos que un clip es todo un reto. El equipo de Winnipeg probó varios adhesivos y descubrió que la fórmula hipoalergénica que se usa en cosmética cumple tres requisitos vitales:
- Se seca rápido y no deja residuos tóxicos.
- Es lo bastante flexible para soportar el batir de alas.
- Resiste el rocío y las variaciones de temperatura durante el vuelo.
En cuestión de segundos, el transmisor —del tamaño de una lenteja y con una antenita de 20 mm— queda fijado sobre el tórax de la mariposa. Cada dispositivo pesa 0,25 g, menos del 10 % del peso corporal del insecto, cumpliendo la norma de bienestar que garantiza que pueda volar sin impedimentos.
Cómo funciona el seguimiento
Los transmisores emiten pulsos de radiofrecuencia que son captados por la red Motus Wildlife Tracking System, una constelación de más de 1 500 antenas distribuidas a lo largo del continente. Cuando la mariposa pasa a menos de 15 km de una estación, se registra la señal, generando un “mapa de calor” de su ruta en tiempo real. Este año, 29 monarcas —apodadas cariñosamente “Eddie”, “Lupita”, “Carlos”, entre otras— fueron marcadas en el Living Prairie Museum de Winnipeg.
Retos y hallazgos preliminares
Aunque la temporada de pruebas apenas comienza, los primeros datos ya ofrecen pistas valiosas:
- Algunas monarcas hacen paradas prolongadas en campos de girasol del sur de Manitoba, algo que no se había documentado con detalle.
- Se han registrado desvíos de hasta 200 km en días con frentes fríos, lo que confirma la importancia de los microclimas para el éxito migratorio.
- Una de las mariposas ya cruzó la frontera hacia Minnesota en solo 48 h, estableciendo un récord para los ejemplares marcados en la región.
¿Qué significa esto para los latinos en Toronto?
Toronto se ubica en el corredor migratorio oriental de la monarca. Gracias a la nueva tecnología podremos saber con exactitud:
- Qué parques urbanos —como High Park o Tommy Thompson Park— sirven de “gasolinera” para las mariposas antes de seguir al sur.
- Cuándo llega el pico de paso, ideal para eventos comunitarios de avistamiento y educación ambiental.
- Cómo participar en programas de jardinería urbana que fomenten el crecimiento de asclepia, la planta nodriza de la especie, en balcones y jardines del GTA.
Lo que viene
El proyecto tiene fondos asegurados hasta 2028 y contempla duplicar la muestra a 60 mariposas por temporada. Además, se está trabajando en sensores aún más ligeros, capaces de registrar temperatura y presión atmosférica para correlacionar el desempeño de vuelo con las condiciones climáticas.
Mientras tanto, la próxima vez que veas una monarca sobrevolando Toronto, recuerda que quizás lleve una minúscula “mochilita” pegada con el mismo adhesivo que une las pestañas postizas. Detrás de ese pequeño punto metálico hay ciencia de vanguardia y un ejército de investigadores —en Canadá, EE. UU. y México— trabajando juntos para asegurar que este símbolo migratorio de Norteamérica siga pintando de naranja nuestros cielos por muchas generaciones más.