El fin de semana pasado, una pareja que paseaba por los tranquilos parajes de Labrador West se llevó la sorpresa de su vida al toparse con un visitante prehistórico: un buey almizclero de pelaje abundante y “falda” larga de hierba. El inusual encuentro, grabado en video por Sabrina y Junior Hunt, no tardó en recorrer las redes y llegar a las pantallas de muchos latinos curiosos en Toronto.
¿Qué vieron realmente Sabrina y Junior Hunt?
La mañana del sábado, cerca del lago Shabougamau —a unos 30 kilómetros de Labrador West— el matrimonio Hunt creyó ver un enorme montón de leña. Cuando aquel “montón” empezó a moverse, se percataron de que era un solitario buey almizclero. Estos animales, más comunes en las regiones árticas de Nunavut o el norte de Quebec, rara vez aparecen tan al sur, lo que hace que el video sea aún más extraordinario.
¿Por qué es tan raro ver un buey almizclero en Labrador West?
El Ovibos moschatus prospera en tundras abiertas, donde la vegetación baja y el clima extremo frenan a los depredadores. Aunque hubo esfuerzos de reintroducción en varias áreas de Canadá, las poblaciones de Labrador West siguen siendo escasas. Los expertos creen que este ejemplar pudo desplazarse por corredores naturales de hielo invernal o seguir rutas de alimentación poco usuales.
Datos rápidos sobre su distribución
• Población mundial estimada: 120 000 individuos.
• Principales concentraciones: Nunavut, Groenlandia y Alaska.
• Apariciones esporádicas: Terranova y Labrador, norte de Quebec.
La famosa “falda” de césped: ¿moda o adaptación?
La densa capa que cae sobre sus patas es en realidad “qiviut”, una lana ultrafina ocho veces más cálida que la de oveja. Durante el verano, el qiviut se vuelve más visible y adquiere un tono verdoso cuando se impregna de polen y fragmentos de musgo, lo que inspiró a los Hunt a describirlo como una “falda mágica de hierba”. Esta adaptación térmica les permite sobrevivir temperaturas de –50 °C en invierno y aún así disipar calor en verano gracias a la ventilación natural entre las fibras.
Comportamiento y dieta
Los bueyes almizcleros son pastadores tranquilos que se alimentan de juncos, hierbas y líquenes. A diferencia de otros bóvidos, forman grupos cerrados y adoptan la clásica formación en círculo para proteger a las crías de lobos y osos. Sin embargo, el ejemplar visto por los Hunt estaba solo, una señal de que podría ser un macho joven explorando nuevo territorio.
¿Qué hacer si te topas con uno?
• Mantén distancia: al menos 100 m.
• No intentes alimentarlo: su dieta es especializada y cualquier alimento ajeno puede dañarlo.
• Observa en silencio: los sonidos fuertes pueden estresarlo y provocar una carga defensiva.
• Reporta el avistamiento a los departamentos de fauna locales; estos registros ayudan a monitorear la expansión de la especie.
La importancia de cada avistamiento
Para la ciencia, cada encuentro documentado es una pieza clave para comprender cómo el cambio climático está reconfigurando los desplazamientos de especies árticas. Para los latinos en Toronto y cualquier amante de la naturaleza, estas historias nos recuerdan que Canadá sigue guardando sorpresas tan antiguas como fascinantes.
Así que la próxima vez que planees una escapada al norte, deja preparada tu cámara: nunca sabes cuándo un “montón de leña” podría ponerse de pie y lucir su elegante falda de qiviut.