La biodiversidad canadiense —desde las majestuosas orcas del Pacífico hasta las mariposas que surcan los parques urbanos de Toronto— enfrenta un momento crítico. Un grupo de destacados científicos ha publicado una carta abierta para advertir que las reformas propuestas a la Species at Risk Act (SARA) podrían abrir la puerta a la extinción deliberada de especies amenazadas en Canadá.
¿Qué es la Species at Risk Act (SARA)?
Promulgada en 2002, la SARA es el principal escudo legal del país para identificar, proteger y recuperar especies en peligro de extinción. El proceso arranca cuando el Comité de Situación de Especies en Peligro en Canadá (COSEWIC, por sus siglas en inglés) evalúa el estado de una especie basándose en evidencia científica, conocimiento tradicional indígena y datos comunitarios. Si se concluye que está en riesgo, el gobierno federal debe decidir —en un plazo definido— si la añade oficialmente a la lista y aplica medidas obligatorias de conservación.
¿Qué cambian las reformas propuestas?
Las enmiendas planteadas permitirían que el gabinete federal posponga o incluso ignore la inscripción de especies evaluadas como en peligro crítico. Además, se relajan los plazos para aprobar planes de recuperación y se amplía la posibilidad de otorgar excepciones a proyectos industriales que afecten hábitats clave.
Riesgos para especies icónicas como la orca residente del sur
Un ejemplo emblemático son las orcas residentes del sur, una población de unas 75 individuos que depende de las aguas frente a la isla de Vancouver. Estas orcas ya lidian con la escasez de salmón, el ruido submarino y la contaminación. Los científicos advierten que, sin la protección estricta de la SARA, nuevos desarrollos marítimos y petroleros podrían acelerar su desaparición.
Lo que dicen los científicos
Los seis ex-presidentes de COSEWIC firmaron la carta abierta calificando las reformas como “un apuñalamiento por la espalda” a dos décadas de avances. Según ellos, permitir decisiones políticas sobre ciencia consolidada socava la credibilidad internacional de Canadá y debilita acuerdos como el Convenio sobre la Diversidad Biológica de la ONU.
¿Cómo funciona el proceso actual?
1. COSEWIC evalúa la especie.
2. El ministro de Medio Ambiente recomienda al gabinete su inclusión.
3. El gabinete tiene nueve meses para aceptar la recomendación o devolverla.
4. Una vez listada, se activan prohibiciones de caza, daño o destrucción de hábitat crítico.
5. Se elabora un plan de recuperación con metas cuantificables.
Las reformas agregarían etapas discrecionales que podrían transformar este itinerario de nueve meses en una espera indefinida, dejando a las especies “en el limbo”.
Implicaciones para Ontario y la comunidad latina de Toronto
Aunque muchas de las especies amenazadas viven en la costa oeste o en el Ártico, Ontario alberga más de 200 especies en riesgo, entre ellas el carismático cernícalo americano y la tortuga pintada. La reducción de protecciones podría significar menos fondos federales para restaurar humedales o controlar especies invasoras en la cuenca de los Grandes Lagos, afectando espacios verdes populares entre las familias latinas de Toronto.
¿Qué podemos hacer como ciudadanos?
Infórmate y alza la voz: escribe a tu diputado federal y firma peticiones que exijan mantener la ciencia al centro de la SARA.
Apoya organizaciones locales: grupos como Ontario Nature o Toronto Zoo Conservation Fund promueven proyectos de monitoreo y educación.
Participa en ciencia ciudadana: aplicaciones como iNaturalist permiten registrar avistamientos que respaldan futuras evaluaciones de COSEWIC.
Reduce tu huella: optar por transporte público, disminuir el consumo de plásticos y comprar productos de pesca sostenible ayuda a aliviar presiones sobre la fauna.
El futuro de las especies canadienses —y del patrimonio natural que disfrutan las comunidades latinas en Toronto— depende de decisiones que se tomen hoy. Mantener una SARA fuerte y basada en la evidencia es esencial para que nuestros hijos y nietos sigan maravillándose con la vida salvaje que define a este país.