Cuando Ottawa anunció su plan nacional para ofrecer guarderías a $10 al día, Columbia Británica parecía llevar la delantera. Cinco años después, un nuevo informe del Canadian Centre for Policy Alternatives (CCPA) revela que las principales ciudades de B.C. se han convertido en las más caras de todo el país. A continuación desglosamos qué ocurrió, cómo se compara con otras provincias y qué implicaciones tiene para las familias latinas que viven en Toronto.
El informe en números
El CCPA revisó las tarifas en 35 ciudades canadienses. Los resultados son claros: Vancouver, Burnaby, Surrey, Richmond y Kelowna –las cinco ciudades de B.C. analizadas– son las que cobran más por cuidado infantil, con tarifas medias que superan los $1,300 mensuales para bebés y niñ@s pequeñ@s. Mientras tanto, ciudades como Montreal o Winnipeg ya rondan o incluso logran la meta de $10 diarios para una parte significativa de sus plazas.
¿Qué falló en B.C.?
Según el informe, hay tres factores principales:
- Pocas plazas subsidiadas: El programa piloto de $10 al día comenzó en 2018 con apenas 2,500 lugares; hoy cubre menos del 7 % de la demanda provincial.
- Falta de educadoras y educadores: Los salarios siguen siendo bajos frente al alto costo de vida en la región; eso limita la expansión de centros nuevos.
- Costo inmobiliario: Rentas y precios de terrenos en la región metropolitana de Vancouver elevan los gastos fijos de cada guardería.
Comparación con otras provincias
Quebec mantiene su reconocido modelo de centros a tarifa fija desde hace más de dos décadas, y ha logrado escalarlo mediante subsidios directos a los proveedores y un salario más competitivo para el personal.
Ontario, que firmó tarde el acuerdo federal, atrajo a miles de centros privados mediante incentivos fiscales y reembolsos. Toronto, aunque no es la ciudad más barata, ya redujo en promedio un 25 % el costo mensual y se espera otro recorte similar en el próximo año fiscal.
Manitoba y Saskatchewan han invertido en la capacitación pagada de educadoras y en la conversión gradual de centros privados a un modelo mixto con tarifas reguladas.
Lecciones para Toronto y la comunidad latina
Para las familias latinas recién llegadas o con hij@s pequeñ@s en la GTA, estas son las claves:
- Inscríbete temprano: Aunque las listas de espera disminuyeron, los centros con plazas subsidiadas siguen llenos. Aplica ni bien consigas tu número de cuidad@.
- Aprovecha los créditos fiscales: Ontario Child Care Tax Credit cubre entre el 24 % y 75 % del costo, dependiendo de tus ingresos familiares.
- Infórmate en tu idioma: Organizaciones comunitarias como Casa maíz o FCJ Refugee Centre ofrecen talleres gratuitos sobre cómo navegar el sistema de guarderías.
- Sigue la expansión: El gobierno provincial publicará cada trimestre la cantidad de plazas nuevas; estar pendiente te permite cambiar a un centro más económico cuando abra.
¿Qué viene para B.C. (y para todo Canadá)?
El gobierno federal exige que cada provincia alcance la meta de $10 al día para 2026. Columbia Británica deberá acelerar su plan mediante más subsidios operativos y una remuneración mínima para educadoras. El informe del CCPA advierte que, si no se expande la capacidad y no se mejora la retención de personal, los costos seguirán en alza.
En Toronto, el desafío es contrario: hay voluntad política y financiamiento, pero la demanda explosiva podría saturar rápidamente la red de centros certificados. Mantener la mira en la contratación de personal calificado y la construcción de infraestructura será clave.
El modelo de guarderías a $10 es posible, pero sin plazas suficientes y sin salarios dignos para quienes cuidan a nuestros hij@s, la promesa queda en papel. Para la comunidad latina que busca estabilidad laboral y familiar, entender estas dinámicas es fundamental al momento de elegir dónde vivir y trabajar en Canadá.