Mientras los torontonianos disfrutaban de un fin de semana relativamente tranquilo, al otro lado del país Edmonton volvía a vivir una escena que ya parece rutina este verano: calles inundadas, árboles caídos y eventos cancelados. La capital albertana está sufriendo la temporada más lluviosa de su historia, y la tormenta más reciente dejó claro que el récord aún podría ampliarse.
Tormenta con ráfagas de hasta 94 km/h
El sistema tormentoso llegó a la ciudad con vientos máximos de 94 km/h, potencia suficiente para derribar ramas y arrancar árboles de raíz. Las ráfagas complicaron la visibilidad, obligaron a desviar el tránsito y multiplicaron los reportes de daños en viviendas y vehículos.
Calles convertidas en ríos
La intensidad de la lluvia provocó inundaciones repentinas en varios vecindarios. Alcantarillas desbordadas y zonas bajas anegadas obligaron a los servicios de emergencia a cerrar carreteras y a pedir a la población que evitara desplazamientos innecesarios. En algunos puntos, el agua alcanzó el nivel de los guardabarros, dejando a decenas de conductores atrapados.
Eventos al aire libre cancelados
Los organizadores de festivales y mercados tuvieron que suspender sus actividades al ver cómo el clima se deterioraba. Escenarios, carpas y sistemas de sonido no estaban preparados para la intensidad del aguacero, y las autoridades municipales recomendaron posponer cualquier evento masivo al aire libre.
¿Por qué tanta lluvia este año?
Meteorólogos locales explican que una combinación de corrientes de aire provenientes del Pacífico y un bloqueo atmosférico han atrapado la humedad sobre las praderas. Esto ha generado tormentas casi continuas y ha convertido al verano de 2024 en el más lluvioso desde que existen registros en Edmonton.
Recomendaciones para quienes viven en zonas de riesgo
• Mantener desagües y canaletas libres de hojas y residuos.
• Evitar circular por calles inundadas: el nivel del agua puede ser engañoso.
• Tener a mano linternas y baterías de repuesto en caso de cortes de energía.
• Revisar la cobertura de seguros para daños causados por tormentas.
Con la temporada de lluvias lejos de terminar, los habitantes de Edmonton miran al cielo con resignación, esperando que el próximo frente no sea tan severo. Mientras tanto, el resto de Canadá, incluida la comunidad latina en Toronto, sigue de cerca este fenómeno extremo que marca un precedente en el clima del país.