Han pasado cinco años desde que la Nación Tk’emlúps te Secwépemc estremeció al mundo al anunciar la localización de más de 200 posibles tumbas sin marcar en el sitio del antiguo internado para niños indígenas de Kamloops, en Columbia Británica. Hoy, la jefa Rosanne Casimir confirma que la investigación continúa sin un calendario definido para la excavación. A continuación, te explicamos qué se sabe, por qué el proceso es tan complejo y cómo afecta a los sobrevivientes de los internados en todo Canadá.
El hallazgo que sacudió a Canadá
En mayo de 2021, especialistas en radar de penetración terrestre identificaron 215 anomalías que indicaban posibles entierros de niños que asistieron al Kamloops Indian Residential School, operado desde 1890 hasta 1978. El descubrimiento puso bajo los reflectores la historia de los internados indígenas, creados para forzar la asimilación cultural de los pueblos originarios.
¿Por qué aún no se ha excavado?
La Nación Tk’emlúps se enfrenta a un dilema cultural, técnico y legal:
Respeto a las familias y a las tradiciones: muchas comunidades prefieren procesos que no impliquen perturbar los restos hasta que se realicen ceremonias y diálogos con los ancianos.
Financiamiento y recursos: el gobierno federal prometió apoyo, pero se necesitan fondos continuos para planes de excavación, análisis forense y conmemoraciones permanentes.
Pruebas científicas rigurosas: cada paso —desde la confirmación con equipos forenses hasta la identificación de restos— requiere protocolos claros para evitar la revictimización y preservar la evidencia histórica.
Impacto en sobrevivientes y comunidades indígenas
El anuncio de Kamloops desencadenó la búsqueda de miles de posibles tumbas en otros ex internados del país, así como iniciativas de sanación y verdad. Sobrevivientes y descendientes siguen relatando experiencias de abuso, separación familiar y pérdida cultural.
En Toronto y el resto de Canadá, organizaciones indígenas han abierto líneas de ayuda psicológica, círculos de sanación y campañas educativas para que la sociedad comprenda la magnitud del trauma colectivo.
Próximos pasos
La jefa Casimir señala que, antes de excavar, es prioritario:
1. Obtener y revisar archivos eclesiásticos y gubernamentales sobre el internado.
2. Consultar a peritos forenses y antropólogos forenses independientes.
3. Diseñar un memorial que honre a las víctimas y sirva como espacio de educación pública.
4. Asegurar participación plena de sobrevivientes y familias en todas las decisiones.
¿Qué significa esto para los latinos en Toronto?
Como inmigrantes y descendientes de comunidades diversas, aprender sobre la historia colonial de Canadá y sus efectos actuales fortalece la solidaridad con los pueblos indígenas. Apoyar iniciativas locales, asistir a eventos educativos y amplificar las voces de sobrevivientes son formas concretas de acompañar este proceso de verdad y reconciliación.
La investigación de Tk’emlúps te Secwépemc es un recordatorio contundente de que la historia no se queda en el pasado; sigue viva en la memoria de quienes buscan justicia y dignidad para sus seres queridos. Aunque no hay un final a la vista, cada paso hacia la verdad acerca a Canadá —y a todos quienes lo habitamos— a un futuro más justo y respetuoso.