Contexto general
Mientras Canadá avanza hacia un sistema nacional de guardería a $10 dólares por día,
surgen voces que piden fortalecer la rendición de cuentas de quienes están al frente de los salones:
las y los educadores de la primera infancia (ECEs, por sus siglas en inglés).
La discusión se encendió en Terranova y Labrador, pero sus implicaciones son relevantes
para las familias inmigrantes de todo el país, incluida la comunidad latina en Toronto.
¿Qué está pasando en Terranova y Labrador?
Cheryl Rowe, presidenta de NL Childcare Licensees—organización que agrupa a más de 100
centros infantiles públicos y privados—señala que los ECEs no enfrentan un grado de supervisión
equivalente al que sí recae sobre los dueños y directoras de centros. Según Rowe,
esto provoca vacíos de responsabilidad cuando ocurren quejas sobre la calidad del cuidado,
la seguridad o el desarrollo pedagógico.
El problema de la “doble vara”
Rowe argumenta que, si un centro comete una falta, las repercusiones—multas, cierre temporal o pérdida
de la licencia—se aplican directamente a la empresa. En cambio, un educador cuya práctica sea
cuestionada puede renunciar, trasladarse a otro centro e iniciar de cero sin historial público.
¿Por qué piden un organismo regulador?
La propuesta es crear un colegio profesional (similar al Colegio de Maestros de Ontario)
que:
- Emita y renueve licencias de práctica.
- Mantenga un registro público de sanciones disciplinarias.
- Exija formación continua y actualización pedagógica.
- Investigue quejas con un proceso transparente e independiente.
¿Existe algo parecido en otras provincias?
Ontario cuenta con el College of Early Childhood Educators, creado en 2007.
Las y los profesionales deben matricularse, pagar una cuota anual y cumplir con un código de ética.
El colegio puede suspender o revocar la licencia si encuentra mala praxis.
La ausencia de un órgano similar en Terranova y Labrador subraya la disparidad
regulatoria entre provincias.
Implicaciones para las familias latinas en Toronto
Aunque Ontario ya tiene un sistema de regulación, la conversación del Atlántico canadiense
es una alerta sobre la importancia de verificar el estatus profesional del personal
que cuida a nuestros hijos. Algunas recomendaciones prácticas:
- Consultar el registro público del College of Early Childhood Educators antes de inscribir a tu hijo.
- Preguntar al centro cómo manejan las quejas y qué protocolos siguen para reportar incidentes.
- Conocer ratios educador-niño y la capacitación específica en diversidad cultural e inclusión.
Próximos pasos en Terranova y Labrador
El gobierno provincial afirmó que analiza la propuesta, pero no ha fijado un calendario.
Mientras tanto, organizaciones de padres y operadores seguirán presionando para que la
responsabilidad profesional sea uniforme en todo Canadá.
La demanda de un ente regulador para educadores infantiles refleja una tendencia nacional hacia
mayor transparencia y profesionalización en el cuidado de la niñez.
Para las familias latinas en Toronto, el debate refuerza la necesidad de estar informadas y exigir
estándares de calidad, sin importar la provincia donde vivamos.