El sueño mundialista de la selección masculina de Canadá recibió un duro revés este miércoles al caer 2-1 frente a Suiza en un sofocante B.C. Place de Vancouver. Aunque la derrota no los deja fuera, sí los obliga a pelear la vida en un duelo de eliminación directa el próximo domingo en Los Ángeles, un partido que tendrá en vilo a miles de aficionados latinos residentes en Toronto.
Un golpe caluroso en Vancouver
Bajo una temperatura que rozó los 30 °C dentro del estadio techado, los dirigidos por John Herdman no lograron imponer su ritmo habitual. El atacante suizo Johan Manzambi abrió el marcador con una definición precisa que silenció momentáneamente a la multitud local. Canadá intentó reaccionar, pero la solidez defensiva de los europeos complicó las transiciones canadienses.
Momento clave del partido
El empate parcial llegó de los botines de Jonathan David, quien aprovechó un rebote en el área para empujar el balón al fondo de la red y encender las gradas. Sin embargo, la alegría duró poco: a falta de 15 minutos, una desatención en la zaga permitió a Suiza marcar el 2-1 definitivo, resultado que envió a Canadá al segundo lugar del Grupo B.
Así quedó el Grupo B
• 1.º Suiza – 9 puntos
• 2.º Canadá – 6 puntos
• 3.º Irlanda – 3 puntos
• 4.º Ghana – 0 puntos
Con esta combinación, Canadá sigue con vida pero ya no puede aspirar al liderato. La selección conocerá a su rival de octavos de final cuando se cierre la actividad del Grupo A, cuyos resultados determinarán el emparejamiento.
Próximo reto: domingo en Los Ángeles
El choque de knockout se disputará el domingo en el SoFi Stadium de L.A. a las 4 p.m. (ET). Herdman tendrá apenas tres días para ajustar detalles tácticos y, sobre todo, recuperar físicamente a sus titulares, quienes mostraron signos de cansancio en los minutos finales ante Suiza.
Lo que significa para los latinos en Toronto
Toronto, hogar de una de las comunidades latinas más vibrantes de Canadá, vive con especial intensidad cada encuentro de la selección: los bares de St. Clair West, los cafés de Kensington y las pantallas gigantes en Dundas Square ya se preparan para otra jornada de cánticos y banderas. Para muchos migrantes, ver a Canadá competir —y ahora buscar la hazaña en fase de eliminación— es una oportunidad de celebrar tanto la identidad latina como el sentido de pertenencia a su nuevo país.
¿Optimismo o alerta?
Pese al tropiezo, hay motivos para la esperanza. Canadá mantiene una base joven, dinámica y con capacidad de reacción, como lo mostró en su debut histórico contra Irlanda. No obstante, el margen de error se ha agotado: un solo partido decidirá si la aventura mundialista continúa o se despide en octavos.
Pase lo que pase el domingo, la ruta de Canadá 2026 ya ha marcado un antes y un después para el fútbol masculino del país. La mesa está servida para otra tarde de emociones fuertes, y los corazones latinos de Toronto —entre plumas rojas y hojas de maple— ya laten al ritmo de la próxima batalla en Los Ángeles.