El inicio del Mes del Orgullo en Cambridge, Ontario, se ha visto envuelto en una intensa controversia política y social. Lo que debía ser un acto institucional de inclusión terminó en un tenso enfrentamiento cuando la alcaldesa de la ciudad, Jan Liggett, interrumpió abruptamente y censuró en pleno escenario el discurso de Sophie Mills, un joven no binario de 17 años que había sido invitado a hablar en representación de la juventud local.
El incidente, capturado en un vídeo que se ha vuelto viral en las redes sociales, ha desatado una ola de indignación entre los colectivos 2SLGBTQ+ y ha expuesto una profunda fractura entre la administración municipal y los activistas locales.
El detonante: Mención a un polémico meme tránsfobo
Sophie Mills, quien forma parte del Comité Asesor de la Juventud de Cambridge, subió al estrado frente al ayuntamiento con un discurso enfocado en sus vivencias personales frente a la discriminación y el acoso escolar. Sin embargo, la tensión estalló cuando Mills decidió abordar la falta de respaldo institucional citando directamente un incidente ocurrido dentro del propio gobierno local.
En su intervención, la adolescente comenzó a criticar una polémica publicación realizada por el concejal del Distrito 6, Adam Cooper, quien meses atrás había compartido un meme de corte tránsfobo en Facebook que se burlaba del uso de los pronombres inclusivos. Cabe destacar que dicha publicación ya había sido investigada por el Comisionado de Integridad de la ciudad, dictaminando que el concejal violó el código de conducta y obligándolo a realizar un curso de sensibilización.
Las palabras de la polémica: “He vivido muchos casos de exclusión, discriminación y acoso… tanto por parte de mis compañeros en la escuela como de adultos fuera de ella, como cuando el concejal Adam Cooper compartió un meme tránsfobo. Él no se disculpó, ni fue…”, expresaba Mills justo antes de ser cortada.
“No te permitiré continuar”: La intervención de la alcaldesa
Al escuchar el nombre del concejal, la alcaldesa Jan Liggett se levantó de su asiento de inmediato, caminó decidida hacia el atril y le arrebató físicamente el micrófono a la joven.
Hablando directamente al micrófono del evento, Liggett justificó su censura ante los asistentes:
- “Sophie, no te voy a permitir continuar. Esto es una falta de respeto”, sentenció la alcaldesa.
- “¿Puedes eliminar esa parte de tu discurso, por favor? Él [Cooper] ya ha pasado por lo que tenía que pasar y no creo que esto sea de ayuda”.
Mills describió la experiencia posterior ante los medios como algo “humillante y aterrador”, señalando la enorme asimetría de poder al ser censurada por una autoridad electa siendo menor de edad. Aunque finalmente se le permitió terminar su discurso omitiendo la sección censurada, el impacto psicológico y político ya estaba hecho.
Censura institucional y la respuesta de la comunidad
Las reacciones de rechazo no se han hecho esperar. Antiguos líderes políticos de la región y colectivos civiles han calificado la acción de la alcaldesa como un acto de “falsa alianza” y un grave ataque a la libertad de expresión. Activistas locales recuerdan que el Mes del Orgullo no es solo una celebración estética, sino que nació como una manifestación política de protesta y rendición de cuentas.
Como respuesta directa a este veto institucional, la organización independiente Grand River Pride —que ya había decidido organizar sus propios eventos paralelos debido a la falta de confianza en la gestión de la alcaldesa— invitó a Sophie Mills a un segundo acto esa misma tarde. En esta plataforma alternativa, Mills pudo leer su texto completo y sin modificaciones, afirmando sentirse cómoda y libre del miedo a volver a ser silenciada por el gobierno de su ciudad.