Un agente de la Policía de Toronto enfrenta graves acusaciones penales tras ser imputado con múltiples cargos, entre ellos agresión sexual a una menor y envío de material explícito. La Unidad de Investigaciones Especiales (SIU, por sus siglas en inglés) de Ontario confirmó los detalles de la detención.
A continuación se detalla el desarrollo de la investigación, las acusaciones específicas y la respuesta inmediata de los mandos policiales.
El origen de las acusaciones contra el oficial Parsa Hazeri
La SIU, el organismo civil encargado de supervisar y evaluar la conducta de las fuerzas del orden en la provincia de Ontario, emitió un informe a través de su director, Joseph Martino. En el documento se especifica la existencia de motivos fundados para procesar al agente Parsa Hazeri, de 27 años, por delitos cometidos contra una menor de 16 años.
Según los datos de la investigación preliminar, los presuntos abusos ocurrieron en la ciudad de Toronto durante un periodo que comprende entre septiembre y diciembre. Tras formalizarse la orden, el oficial acudió a las dependencias centrales de la SIU, donde se procedió a su arresto inmediato. Posteriormente, obtuvo la libertad condicional sujeta a estrictas restricciones regulatorias.
Lista detallada de los cargos criminales imputados
El proceso judicial en curso imputa al oficial un total de seis cargos de naturaleza penal. Los delitos que configuran la acusación formal son:
- Agresión sexual e interferencia sexual.
- Invitación a contacto de índole sexual.
- Transmisión de material explícito a una persona menor de 16 años.
- Comunicación con un menor de edad con el fin de facilitar la comisión de un delito.
- Abuso de confianza en el ejercicio de sus funciones.
- Uso negligente de un arma de fuego.
Dentro de los condicionamientos fijados para su fianza, el juzgado ha establecido la prohibición absoluta de comunicación, de manera directa o indirecta, con la víctima. El acusado deberá comparecer ante los tribunales de justicia de Toronto para iniciar las vistas formales del caso.
Reacción de la Jefatura de Policía y proceso de destitución
El cuerpo de seguridad metropolitano aclaró la situación contractual del implicado. Hazeri formaba parte de la institución con una antigüedad de tres años y desempeñaba sus labores operativas en la División 33.
La portavoz de la corporación policial, Stephanie Sayer, precisó la cronología de las acciones internas que se tomaron al respecto:
«En el momento en que el servicio policial tuvo conocimiento de la denuncia en enero, se notificó de inmediato a la Unidad de Investigaciones Especiales. Ese mismo día, el agente fue suspendido, retirado de sus funciones operativas y se le revocaron los poderes policiales».
A raíz de la formulación formal de los cargos penales por parte del organismo regulador, el jefe de la Policía de Toronto, Myron Demkiw, inició los trámites legales correspondientes para proceder al despido fulminante del oficial. Para ello, se ha notificado de manera oficial una suspensión definitiva de empleo y sueldo amparada en los mecanismos de la Ley de Servicios Policiales del país.
Tanto la jefatura como los representantes de la SIU declinaron aportar declaraciones adicionales sobre las pruebas recopiladas con el objetivo de preservar la integridad del proceso judicial y garantizar las garantías de un juicio justo.
Para consultar los datos oficiales y el desarrollo íntegro de los acontecimientos informados por el organismo de radiodifusión pública de Canadá, puede revisar el reporte original en CBC News.