En Toronto, donde muchos latinos se ganan la vida paseando o cuidando mascotas, un reciente fallo de la Corte de Apelaciones de Ontario sacudió al sector: una paseadora de perros que fue mordida mientras trabajaba no podrá demandar a los dueños porque, según la ley provincial, ella era la “propietaria” del animal en ese momento.
Resumen del fallo judicial
La sentencia confirma que, bajo la Dog Owners’ Liability Act (DOLA) de Ontario, cualquiera que tenga control físico de un perro se convierte temporalmente en su “dueño”. Por eso, la corte concluyó que la paseadora no podía reclamar daños: técnicamente se lesionó con “su propio” perro.
¿Por qué la corte la consideró “propietaria”?
La DOLA define “propietario” como la persona que posee o “harbours” (alberga/controla) al animal. Mientras el perro está bajo tu correa, tú decides adónde va, a quién saluda y cómo se comporta. Esa autoridad —aunque dure una hora— basta para transferir la responsabilidad civil.
Implicaciones para paseadores y cuidadores
Para quienes ofrecen servicios de dog walking, la mordedura deja de ser un riesgo cubierto por el seguro del cliente. Ahora recae en el trabajador:
- Podrías ser responsable si el perro muerde a terceros.
- No podrás demandar al dueño original por tus propias lesiones.
- Necesitarás revisar tu cobertura de salud y seguros personales.
Lo que dice exactamente la Ley
La DOLA impone responsabilidad objetiva: si el perro muerde, el propietario paga, sin importar culpa. El matiz es que “propietario” no es sólo quien lo inscribió en licencia municipal; es también quien lo controla en el instante del incidente. De ahí la decisión del tribunal.
Consejos prácticos para la comunidad latina
• Contrato claro: Incluye cláusulas sobre responsabilidad y seguros.
• Seguro de responsabilidad civil: Un plan de autónomo (liability insurance) cuesta menos que una demanda.
• Manejo canino: Capacítate en lectura de lenguaje corporal, uso de bozales y rutas seguras.
• Documentación: Registra vacunas y comportamiento previo; si el perro tiene historial agresivo, reconsidera el servicio.
¿Qué hacer si sufres una mordedura?
1. Busca atención médica inmediata; la saliva puede transmitir infección.
2. Reporta el incidente a Toronto Public Health, obligatorio en 24 h.
3. Reúne pruebas: fotos, testigos, historial veterinario.
4. Consulta a un abogado sobre otras vías de compensación (ej. WSIB o seguro propio).
Reflexión final
El fallo marca un precedente importante: la línea entre “paseador” y “dueño” puede borrarse con sólo sujetar una correa. Para la creciente comunidad latina dedicada al cuidado de mascotas en Toronto, conocer la ley y protegerse no es opcional, es esencial.