En plena escalada de los precios del petróleo, dos de los supermercados más grandes de Canadá —Loblaw y Sobeys— han dicho “no” a los recargos de combustible que varios proveedores de alimentos quieren añadir a cada envío. La decisión podría marcar la diferencia en lo que pagamos por la despensa en Toronto y en todo el país.
El trasfondo: ¿por qué sube tanto el combustible?
El cierre del Estrecho de Ormuz, paso por donde circula alrededor del 20 % del petróleo mundial, ha disparado los precios internacionales del crudo. La medida fue ordenada en marzo por el nuevo líder supremo de Irán como respuesta a ataques de Estados Unidos e Israel, y Washington respondió con un bloqueo naval. Con el petróleo cada vez más caro, el diésel y la gasolina en Canadá han seguido la misma tendencia.
Lo que piden los proveedores
Sunrise Farms notificó a los supermercados que aplicará un ajuste temporal de combustible de cinco centavos por kilogramo y un recargo fijo de 10 dólares por entrega a partir del 13 de abril. La tarifa por kilo se revisará cada dos semanas según el mercado.
Maple Leaf comunicó que sumará once centavos por kilogramo a todos sus envíos de carne preparada y pollo fresco desde el 6 de abril, argumentando que el alza del petróleo encarece la logística.
CTS Foods y Tree of Life anunciaron un recargo temporal de 10 dólares por entrega. Tree of Life precisó que lo eliminará cuando el diésel promedie 1,20 $/L o menos durante tres meses consecutivos.
Loblaw y Sobeys: firme negativa
Sobeys confirmó que ha recibido varias solicitudes de recargo, todas rechazadas hasta ahora. “El mercado del combustible es demasiado impredecible para tomar decisiones que puedan afectar el valor que ofrecemos a nuestros clientes”, explicó un portavoz de la cadena, propietaria de Safeway, FreshCo, Foodland y Farm Boy.
Loblaw, matriz de Shoppers Drug Mart, Real Canadian Superstore, Loblaws y No Frills, aseguró que revisa cada petición de incremento para determinar si está justificada. “Seguiremos rechazando aumentos injustificados, incluidos los recargos de combustible, para reducir la presión inflacionaria sobre los canadienses”, declaró la empresa.
Metro, dueña de Food Basics, Super C y Jean Coutu, adoptó una postura similar, negociando caso por caso para minimizar el impacto en los precios de góndola.
¿Veremos la diferencia en el ticket de compra?
Que los supermercados rechacen los recargos no garantiza que los precios se mantengan estables: los proveedores podrían trasladar el costo por otras vías o reducir promociones. Sin embargo, la resistencia de los grandes minoristas da un respiro temporal a los consumidores, sobre todo cuando la inflación alimentaria ya supera el ritmo general del IPC.
No solo la comida: más sectores encarecen sus servicios
Amazon Canada aplicará en breve su propio recargo de combustible a los vendedores externos, y la aerolínea Sunwing añadirá una tasa similar a sus boletos para compensar el incremento del precio del jet fuel.
En respuesta a la presión del público, el gobierno federal anunció que suspenderá temporalmente el impuesto especial a los combustibles el próximo lunes, una medida que podría moderar ligeramente los precios de la gasolina y el diésel.
Por ahora, las negociaciones entre supermercados y proveedores continúan. Los consumidores tendremos que estar atentos al desglose de nuestros recibos y aprovechar ofertas mientras el mercado energético sigue en vilo.