Toronto está repensando la forma en que usamos su icónica zona costera. Una moción presentada en el Concejo pide restringir o incluso prohibir las motos de agua (jet skis) y otras embarcaciones personales altamente contaminantes en muelles que son propiedad de la Ciudad. A continuación, te contamos por qué surge esta idea, qué efectos podría tener y qué alternativas se plantean.
¿Cómo nace la propuesta?
La concejala Dianne Saxe (Ward 11, University-Rosedale) solicitó que el personal municipal examine la viabilidad de vetar las motos de agua en instalaciones públicas. La petición llega después de que el Comité de Gobierno General aprobara renovar por 20 años los contratos de arrendamiento a 24 clubes náuticos de la zona, con una condición clara: no se permitirán nuevos alquileres de jet skis. Durante el debate, varios clubes fueron más lejos y expresaron su deseo de impedir también el ingreso de motos de agua privadas.
Conflictos en los clubes náuticos
Algunos clubes, como el Humber Yacht Club, han reportado constantes roces con propietarios de motos de agua. El resultado fue tan serio que el club perdió la renovación de su contrato con la Ciudad. Además de las quejas por el ruido y la velocidad, existe preocupación por la seguridad de kayaks, canoas y veleros que comparten el mismo espacio.
Impacto ambiental de los motores de dos tiempos
El problema medioambiental no es menor. Los motores de dos tiempos —todavía muy comunes en motos de agua— son conocidos por liberar hidrocarburos y restos de combustible directamente al lago. Esto compromete la calidad del agua y la vida silvestre que depende de ella.
¿Existen opciones más limpias?
Sí. Motores eléctricos y embarcaciones con baterías recargables ya están en el mercado, pero su implementación masiva exige infraestructura: estaciones de carga, personal capacitado y protocolos de mantenimiento. La moción de Saxe plantea que la Ciudad trabaje de la mano con la Toronto Region Conservation Authority y Toronto Hydro para evaluar costos y beneficios, y presentar un informe completo en 2027.
Próximos pasos y plazos
Por ahora, no hay decisión definitiva. El personal municipal deberá realizar estudios de impacto y abrir consultas públicas antes de imponer cualquier restricción total. Si se aprueba la prohibición, los muelles de la Ciudad podrían quedar libres de motos de agua en los próximos años, inaugurando una era de silencio (o al menos, menos rugido de motores) en el skyline del lago.
¿Qué significa para la comunidad latina en Toronto?
Para quienes disfrutamos de los deportes acuáticos, el cambio podría sentirse como un golpe a la adrenalina. Sin embargo, abre la puerta a un turismo más sostenible y a nuevas oportunidades de negocio: desde alquiler de kayaks y paddle-boards hasta tours ecológicos que destaquen la biodiversidad del lago Ontario. Si te apasiona el agua, vale la pena participar en las consultas públicas para que la voz latina se escuche en este debate.
Mientras tanto, seguiremos atentos a cómo evoluciona la propuesta. ¿Se vienen días más tranquilos —y limpios— en el frente costero? Todo apunta a que la respuesta llegará antes de que suene el próximo verano.