Buenas noticias para los amantes del cacao en la ciudad: el reconocido chef Brandon Olsen —recordado por sus audaces bombones con CXBO— vuelve a la carga con un proyecto mucho más ambicioso. A continuación repasamos su trayectoria, los detalles de la nueva fábrica y por qué este regreso podría cambiar la forma en la que se produce y consume chocolate en Canadá.
¿Quién es Brandon Olsen y por qué importa?
Olsen se formó en cocinas tan prestigiosas como La Banane, Bar Isabel y The Black Hoof. Su paso por estos restaurantes forjó un estilo culinario que combina técnica clásica francesa con la curiosidad de un chef que no teme sabores poco convencionales. Esa mezcla lo llevó en 2016 a lanzar Chocolates X Brandon Olsen (CXBO), un pequeño local en Kensington Market que rápidamente ganó fama por sus bombones pintados a mano y sus tablas de sabores atrevidos.
Del éxito al golpe de la pandemia
Todo marchaba bien hasta comienzos de 2020. La llegada del COVID-19 obligó a muchos negocios a replantear su operación; CXBO no resistió el cierre prolongado y bajó la persiana ese mismo año. Para Olsen y su entonces socia Sarah Keenlyside fue un duro golpe: perdieron no solo un emprendimiento rentable, sino también un espacio creativo donde exploraban el cacao como arte comestible.
Nace As We Do Chocolate Factory
Seis años después, Olsen anuncia su retorno junto al emprendedor Michael Held. As We Do Chocolate Factory funcionará en un edificio de 1 500 m² en North York, una escala industrial que multiplica por diez la capacidad que tenía CXBO. Su objetivo declarado es simple y retador: «crear el mejor chocolate del mundo».
Con ese espacio, la empresa podrá:
- Tostar y descascarillar granos in situ.
- Controlar completamente la molienda, conchado y temperado.
- Desarrollar líneas de tableta de leche y amargo en varios porcentajes, además de sabores especiales como Morning Black Coffee y Cinnamon Brown Butter.
¿Qué significa “bean-to-bar” y por qué es clave?
El término bean-to-bar indica que la empresa supervisa cada paso, desde el grano de cacao hasta la barra final. Esto permite:
- Trazabilidad total: se conoce la finca, la variedad y las prácticas agrícolas.
- Ajuste fino de tueste y molienda, algo imposible si se compra cobertura industrial.
- Pagos directos a cooperativas y agricultores, mejorando el ingreso en origen.
Para los consumidores en Toronto —y especialmente para la comunidad latina, con vínculos culturales al cacao mesoamericano— esto abre la puerta a chocolates de alta calidad hechos localmente en lugar de depender de marcas europeas.
La campaña de Kickstarter
Para arrancar la producción a gran escala, Olsen y Held lanzaron una campaña de preventa con meta de 100 000 CAD. Hasta la fecha se han recaudado más de 20 000 CAD; la campaña cierra el 23 de abril de 2026. Quienes participen recibirán las primeras tabletas en 2027 y, de paso, respaldarán la primera gran fábrica chef-liderada de chocolate premium en Canadá.
Impacto para la escena gastronómica de Toronto
Si el proyecto despega, Toronto ya no dependerá de importaciones europeas para conseguir chocolate fino. Además, el modelo de producción podría inspirar a otros cocineros —incluidos emprendedores latinos— a explorar conceptos bean-to-bar o derivados del cacao como nibs, manteca o bebidas tradicionales.
Lo que viene
Quedan retos: alcanzar la meta de financiamiento, adaptar la planta a normas canadienses y posicionarse frente a gigantes internacionales. Sin embargo, la combinación de la creatividad de Olsen, la experiencia empresarial de Held y la tendencia de los consumidores hacia productos artesanales coloca a As We Do en un terreno prometedor.
En resumen, la reapertura no es solo el regreso de un chef querido; es la posibilidad de que Toronto se convierta en referente de chocolate de origen hecho con mentalidad artesanal y visión global.