¿Te imaginas disfrutar de un festival de barrio o una película bajo las estrellas con tu propia bebida en la mano y sin esconderla? A partir del 30 de abril, esa será la nueva realidad en Ontario gracias a un cambio legislativo que autoriza el “Bring Your Own Booze” (BYOB) en determinados eventos comunitarios. A continuación, desglosamos qué significa la medida, cómo funcionará y por qué es un paso importante para la vida social y económica de la provincia.
¿Qué cambia exactamente?
Hasta ahora, cualquier evento público necesitaba un bar oficial o un puesto autorizado para vender alcohol, y los asistentes tenían prohibido ingresar bebidas propias. Con la reforma, los eventos culturales y comunitarios aprobados por el municipio—piensa en mercados de granjeros, ferias de arte, proyecciones de cine al aire libre o festivales callejeros—podrán habilitar zonas donde cada persona lleve y consuma lo que ya tenga en casa.
Cómo funcionará el permiso BYOB
1. Solicitud del permiso: Los organizadores deberán tramitar un “bring-your-own permit” ante la Comisión de Alcohol y Juego de Ontario (AGCO). Sin este documento, la práctica seguirá estando prohibida.
2. Zonificación y señalización: El área designada para el consumo deberá estar claramente delimitada y señalizada; fuera de ella, las normas habituales de la ciudad seguirán vigentes.
3. Responsabilidad del anfitrión: El organizador mantiene la obligación de contar con personal certificado (Smart Serve) que supervise el consumo responsable y pueda intervenir en caso de incidentes.
4. Edad mínima y envases abiertos: Como siempre, solo mayores de 19 años podrán beber, y las bebidas deben permanecer dentro de la zona autorizada.
Beneficios para el público
Ahorro económico: Con la inflación elevando los precios de bares y tiendas de licores, llevar una botella desde casa aligera el gasto sin sacrificar la diversión.
Mayor diversidad de bebidas: Los asistentes podrán disfrutar desde un vino artesanal chileno o una michelada casera hasta una kombucha con un chorrito de mezcal, sin depender de la carta limitada de un puesto.
Ambiente relajado y familiar: Estos eventos suelen atraer a familias y grupos de amigos; permitir BYOB ofrece flexibilidad para quienes prefieren bebidas sin alcohol o de bajo contenido alcohólico.
¿Y los vendedores de siempre?
Los puestos de cerveza y las barras temporales representan una gran parte de los ingresos de muchos festivales. Algunos temen que el BYOB reduzca drásticamente sus ventas. Sin embargo, se abren oportunidades para reinventar la oferta: combos de comida especializados, degustaciones guiadas o venta de coctelería exclusiva que complemente lo que la gente ya trae. Además, la afluencia podría aumentar al bajar los costos de asistencia, compensando parte de la pérdida.
Parte de una tendencia más amplia
El gobierno de Doug Ford lleva varios años relajando las reglas sobre el alcohol. En 2024 se legalizó beber en ciertos parques de Toronto; más tarde se amplió la venta de alcohol a tiendas de conveniencia y gasolineras. El BYOB es otro eslabón de esa cadena que busca impulsar el turismo, dinamizar economías locales y simplificar los trámites para pequeños promotores culturales.
Próximos pasos y qué esperar este verano
• Los municipios afinarán en las próximas semanas qué eventos califican y en qué barrios se aplicará la medida.
• La AGCO publicará guías detalladas para organizadores, con requisitos sobre seguridad, procedimientos de cierre y recolección de residuos.
• Si todo marcha según lo previsto, los primeros festivales con BYOB podrían coincidir con el inicio oficial de la temporada de patios y terrazas.
En definitiva, Ontario se encamina a un verano más relajado, donde disfrutar al aire libre, apoyar a artistas locales y compartir una cerveza fría dejará de ser un lujo y se convertirá en la nueva normalidad. ¡Salud!