El mercado inmobiliario del Gran Toronto atraviesa uno de sus momentos más complicados desde la última recesión. A continuación repasamos las cifras más recientes de la Toronto Regional Real Estate Board (TRREB) y lo que podrían significar para quienes piensan comprar o vender vivienda en 2026.
Ventas y precios en caída libre
Durante febrero se registraron solo 3 868 ventas, un descenso interanual del 6,3 % frente a las 4 127 operaciones del mismo mes de 2025.
El precio promedio también retrocedió con fuerza. Pasó de $1 086 586 hace un año a $1 008 968 en febrero de 2026, lo que equivale a una baja del 7,1 % o, en términos absolutos, $77 618 menos de valor en apenas doce meses.
Menos casas en venta… pero sin compradores a la vista
Lejos de apuntalar los precios, la oferta también se redujo. Solo se listaron 10 705 propiedades, una caída interanual del 17,7 %. Aun con menos inventario, la demanda no reaccionó y la actividad siguió enfriándose.
¿Cuándo llegará la recuperación?
La TRREB mantiene un tono optimista y proyecta un repunte para la segunda mitad de 2026. Su presidente, Daniel Steinfeld, señala que “muchos compradores potenciales están esperando que los precios se estabilicen antes de dar el paso”. Advierte que, si los nuevos listados continúan disminuyendo en primavera, la competencia entre compradores podría intensificarse y sostener los precios.
Jason Mercer, director de información de la TRREB, calcula que hay más de 100 000 posibles compradores al acecho de “noticias positivas en el frente comercial” para lanzarse al mercado. De materializarse ese escenario, la asociación prevé “un impulso sustancial” en las ventas durante la segunda mitad de 2026 y hasta 2027.
Lo que esto significa para la comunidad latina
Para los latinos en Toronto que sueñan con la casa propia, el escenario actual ofrece precios más asequibles que hace un año, pero también mayor incertidumbre. Quienes ya son propietarios y desean vender, quizá tengan que ajustar expectativas o esperar una eventual recuperación. En cualquier caso, los próximos meses serán clave para confirmar si el mercado toca fondo o si todavía queda margen para más ajustes.