Después de meses de frustración por trayectos lentísimos, la Alcaldesa de Toronto, Olivia Chow, anunció que ya se están aplicando mejoras técnicas para que la nueva Línea 6 Finch West del LRT —una ruta clave para miles de residentes latinos en el norte-oeste de la ciudad— sea, por fin, tan rápida como se prometió.
¿Qué está sucediendo exactamente?
La Línea 6 recorre 10,3 km a lo largo de Finch Avenue con 18 estaciones. Desde su inauguración el 7 de diciembre de 2025, las quejas sobre velocidades de tortuga y demoras constantes no han parado. El problema central: los trenes se quedaban atrapados en semáforos diseñados más para autos que para un sistema de transporte rápido.
La solución: Prioridad de señal avanzada
La Ciudad y la TTC están instalando un sistema de prioridad semafórica, es decir, un software que “habla” con los semáforos y les pide luz verde anticipada cuando se acerca un tren. Cada intersección que recibe la actualización recorta segundos —a veces minutos— de viaje. Técnicamente, el tranvía envía una señal inalámbrica al controlador del semáforo; si la intersección lo permite, el ciclo cambia para que la fase verde se alargue o llegue antes.
Estas mejoras se están desplegando “intersección por intersección cada día”, según expresó Chow en la red Threads. Con cada cruce optimizado, la velocidad promedio debería pasar de apenas 18 km/h a un rango más cercano al ideal de 25-28 km/h, comparable con otros LRT en Norteamérica.
¿Por qué era tan importante acelerar la línea?
Finch West no es cualquier corredor: conecta vecindarios densos como Humbermede, Jane-Finch y la zona universitaria de Keele con la Línea 1 del metro. Para muchos inmigrantes —incluyendo una gran comunidad latina— el LRT es el enlace directo a trabajos, escuelas y servicios. El retraso constante no solo era molesto; ponía en cuestionamiento inversiones públicas millonarias.
La necesidad de acción se hizo viral cuando medios locales realizaron carreras entre el LRT y los antiguos autobuses de la ruta 36; en más de una ocasión, el bus tradicional ganó, incluso con parada para comprar un café. La presión pública obligó al Ayuntamiento a actuar con rapidez poco habitual.
Reacción de la comunidad
Tras el anuncio, usuarios de foros y redes celebraron lo que llamaron una “acción decisiva y poco común”. Conductores, operadores y planificadores urbanos coinciden: la prioridad de señal es una de las maneras más económicas y efectivas de mejorar un sistema ya construido.
¿Y qué sigue?
Chow afirmó que su próxima misión es la Línea 5 Eglinton Crosstown, otro proyecto fresco que comparte el mismo talón de Aquiles: semáforos sin prioridad. La ciudad pretende aplicar las lecciones aprendidas en Finch West para que, cuando la Crosstown abra sus puertas, no repita los errores.
Si todo marcha según lo planeado, los pasajeros deberían notar trayectos más ágiles durante las próximas semanas. Así que la próxima vez que subas al tren en Finch West, mantén los ojos en el reloj: puede que descubras que tu viaje —por fin— vale la pena llamarse “rápido”.