En medio de la crisis de vivienda que vive la ciudad, un nuevo proyecto residencial pretende transformar un pequeño centro comercial junto a la estación Wilson del subway. Sin embargo, el concejal local James Pasternak ha lanzado una campaña para impedir la demolición de los negocios actuales, entre ellos un popular Starbucks. A continuación, te contamos con detalle qué se propone, por qué genera tanta polémica y cómo podría afectar a la comunidad latina de Toronto.
¿Qué hay en juego en 75 Billy Bishop Way?
El predio, desarrollado en 2017 por Build Toronto con el nombre de “Shops at Wilson Station”, aloja hoy unos 4 500 m² de locales. Además de algunos comercios independientes, destacan Jollibee, Starbucks, The Beer Store y Osmow’s. Pese a su corta vida, el centro comercial fue concebido desde el inicio como una solución temporal: se esperaba que, con el tiempo, la cercanía al subway y a la autopista 401 forzara una densificación mayor.
El proyecto de cinco torres y la urgencia habitacional
La propuesta presentada en abril de 2025 contempla cinco torres residenciales encima de un podio comercial. Aunque la superficie de tiendas se reduciría a unos 1 992 m² (menos de la mitad de la actual), los promotores argumentan que se crearían cientos de nuevas viviendas en una zona conectada al transporte masivo. Ese argumento —a favor de construir donde ya existe infraestructura— sintoniza con la estrategia municipal de combatir el alza de rentas y la falta de unidades en Toronto.
La ofensiva de James Pasternak
El concejal de Ward 6 (York Centre) ha recurrido a redes sociales con un llamado a “save our shops”. Para él, los negocios del centro comercial son “vitales” para el vecindario y generan empleo local. Ha organizado una sesión informativa el lunes 2 de marzo (18:30–20:00 h) en la escuela católica St. Norbert para movilizar a residentes antes de que el proyecto avance en el proceso de aprobación.
Planificación urbana y el fin del aeropuerto Downsview
Durante décadas, la cercanía al aeropuerto militar y posteriormente industrial de Downsview impuso techos de altura que limitaron edificaciones altas en el sector. Con el cierre definitivo de la pista, esas restricciones desaparecieron, desbloqueando una enorme capacidad de crecimiento vertical. Urbanistas ven en el predio un ejemplo clásico de “terreno subutilizado” junto a un nodo de transporte.
Voces a favor y en contra
En Instagram, algunos vecinos preguntan por qué se permite demoler comercios “tan nuevos”; otros culpan a los concejales de priorizar condominios “que nadie puede pagar” mientras desaparecen estacionamientos. Por el contrario, defensores del proyecto destacan que la ciudad necesita más unidades y que parte del comercio se repondrá dentro del nuevo complejo.
¿Qué significa para la comunidad latina?
Para muchos latinos que viven o trabajan en el corredor de Dufferin – Bathurst, la zona de Wilson Station representa una puerta de entrada a empleos y servicios. El proyecto promete viviendas cerca del subway —algo valioso para recién llegados—, pero también podría encarecer rentas comerciales y desplazar negocios familiares. El debate, por tanto, no es solo “vivienda vs. tiendas”, sino qué tipo de ciudad y de oportunidades queremos a largo plazo.
Próximos pasos
Tras la reunión comunitaria de marzo, la propuesta pasará por más rondas de revisión técnica y de audiencias públicas. Si finalmente se aprueba, la construcción tardaría años y los inquilinos actuales recibirían avisos de desalojo con antelación. Mientras, el concejal Pasternak busca frenar o modificar el plan; sus opositores presionan para que la densificación near-subway no se retrase. La balanza podría definirse por la participación vecinal en las consultas: tu voz cuenta.