Una inesperada ola de cancelaciones de vuelos a Cuba ha dejado a cientos de pasajeros en Ontario con las maletas hechas y sin destino. La razón: la aguda escasez de combustible que azota a la isla y que obligó a aerolíneas como Air Canada, WestJet y Sunwing a suspender sus operaciones. Aquí repasamos cómo esta crisis golpea tanto a los viajeros canadienses como a la población cubana que depende del turismo.
¿Por qué se cancelaron los vuelos?
La falta de combustible de aviación en Cuba impide que los aviones reposten para el viaje de regreso. Sin garantías mínimas, las aerolíneas optaron por cancelar múltiples frecuencias entre finales de febrero y marzo, tradicionalmente una de las temporadas más fuertes por el Spring Break y el Reading Week en Canadá.
La perspectiva de los viajeros afectados
Sila Taymaz – Thunder Bay
Después de un “invierno terrible”, Sila Taymaz contaba las horas para salir de Thunder Bay rumbo a Varadero. Tenía un vuelo de conexión en Toronto con Sunwing, pero 24 horas antes de despegar recibió la notificación de cancelación. “Me sentí desinflada”, admite. Primero le ofrecieron un vale para reprogramar; dos horas más tarde, la aerolínea cambió de postura y anunció un reembolso completo en un plazo de 21 días hábiles.
Aun así, Taymaz mantiene la perspectiva: “Para mí es una molestia menor. Para los cubanos esto es una señal de lo difícil que está todo”. Había comprado cerca de 200 dólares en artículos de higiene para entregar en la isla; ahora planea donarlos a un refugio local.
Elizabeth Hill – Toronto
Elizabeth Hill, residente de Toronto y copresidenta de la Canadian-Cuban Friendship Association (CCFA), iba a viajar a Jibacoa con su nieta y el novio de esta. También recibió la temida notificación. “Mi decepción es pequeña comparada con el impacto que esto tendrá en la gente cubana”, comenta.
Hill conoce de cerca la realidad de la isla: su organización envía contenedores de suministros esenciales —incluidos generadores— casi cada mes, con un coste de entre 7.000 y 9.000 dólares por envío. Las cancelaciones llegan “en el peor momento”, recalca, pues muchos trabajadores cubanos del sector turístico dependen justamente de marzo para obtener ingresos clave.
Impacto económico en Cuba
El turismo representa la segunda fuente oficial de divisas para el país. En 2024, Cuba recibió aproximadamente 780.000 visitantes canadienses, con gran ventaja sobre cualquier otro mercado emisor. Cada asiento vacío no solo implica pérdidas para las aerolíneas y los viajeros; también significa menos propinas, menos puestos de trabajo y menos divisas para una población que ya afronta escasez de alimentos, medicinas y combustible.
¿Qué opciones tienen los pasajeros?
• Reembolso automático: las aerolíneas han prometido devolver el importe íntegro en un lapso de tres a cuatro semanas.
• Reprogramar sin penalidad: algunas compañías ofrecen vales para elegir nuevas fechas cuando se restablezca el suministro de combustible.
• Destinos alternativos: agencias de viaje recomiendan República Dominicana, México o Jamaica, aunque los precios han subido ante la repentina demanda.
Lecciones y reflexiones
1. Planificación flexible: en destinos con infraestructuras frágiles, conviene reservar con tarifas reembolsables y contar con seguro de cancelación.
2. Empatía viajera: muchos canadienses llevan donaciones en la maleta; si el viaje no se concreta, los artículos pueden redirigirse a ONGs locales.
3. Vínculos bilaterales: la situación subraya la estrecha relación entre Canadá y Cuba —económica, cultural y humanitaria— y cómo las crisis logísticas afectan a ambas orillas.
Por ahora, los paisajes caribeños tendrán que esperar. Pero tanto los viajeros como los trabajadores cubanos confían en que el flujo de visitantes se normalice en cuanto el combustible vuelva a surtir los aeropuertos de la isla.