Después de despedirse de su querido Kramer’s Bar & Grill en Davisville Village, el mismo grupo de anfitriones vuelve a escena con un proyecto totalmente distinto: Blue Horse Cucina, un restaurante italo-mediterráneo que ya conquista paladares en Etobicoke. Esta es la historia completa de cómo un clásico pub de barrio se reinventó sin perder su esencia comunitaria.
Adiós a un clásico de Davisville Village
En agosto de 2025, el vecindario de Davisville Village vio cerrar las puertas de Kramer’s Bar & Grill tras décadas de trivias, pintas y convivencia. El motivo: un nuevo desarrollo de condominios, algo cada vez más común en la vertiginosa Toronto. Para muchos residentes, la pérdida significó el fin de un punto de encuentro imprescindible.
Mudanza al oeste y nuevo concepto
Lejos de rendirse, el equipo empacó sus recuerdos y se trasladó hacia The Queensway, en Etobicoke. Allí, el 14 de diciembre de 2025, abrió Blue Horse Cucina con un objetivo claro: trasladar la hospitalidad y cercanía que caracterizaban a Kramer’s a un formato de cucina italiana relajada, pensada para compartir platos entre amigos, parejas o familias.
Una cucina de barrio con alma italiana
Dos de los fundadores son de ascendencia italiana y quisieron plasmar la hospitalidad “de todos los días” que se vive en los hogares y pequeños locales de su tierra. Nada de formalismos exagerados; la idea es que cualquiera pueda sentarse, pedir algo rico sin complicaciones y sentirse en casa.
El enigmático Caballo Azul
Quienes frecuentaban Kramer’s recordarán la estatua de un caballo azul que apareció misteriosamente una noche y, con el tiempo, se convirtió en mascota no oficial del pub. Para honrar esa tradición y mantener un vínculo emocional con los clientes de antaño, el nuevo restaurante adoptó el nombre Blue Horse. La figura simboliza continuidad, sentido del humor y una comunidad que, pese al cambio de barrio, sigue viva.
Un menú que abraza Italia y el Mediterráneo
La carta combina clásicos reconocibles y preparaciones menos comunes, siempre a precios accesibles:
– Tagliatelle all’ossobuco: pasta fresca con estofado de ternera que se deshace al toque.
– Piccata de ternera al limón: equilibrio perfecto entre acidez y suavidad.
– Parrillada de mar: calamares, camarones y pescado a la brasa, acompañados de vinagreta cítrica y reducción de naranja sanguina.
– Además de antipasti, ensaladas estacionales y postres caseros que cambian según la inspiración del chef.
Cada plato busca ser fácil de entender —sin sacrificar técnica ni sabor— y llega a la mesa en porciones pensadas para compartir, reforzando el toque familiar.
La recepción del vecindario
Aunque abrieron sin grandes campañas de marketing, el boca a boca ha sido muy alentador. Vecinos de Etobicoke y antiguos clientes de Kramer’s coinciden en elogiar el servicio cálido del personal, un valor que el equipo considera tan importante como la cocina misma.
Información práctica
Blue Horse Cucina se ubica en 848 The Queensway, Etobicoke. Si extrañas a Kramer’s o simplemente buscas un rincón donde comer bien, brindar y conversar sin prisas, el “caballo azul” te espera con las puertas abiertas.