¿Te imaginas viajar del Ontario Place al Port Lands o a las Islas de Toronto sin pisar el tráfico de la Gardiner? Un reciente estudio plantea exactamente eso: un sistema de transporte marítimo urbano que aprovecharía el lago para conectar los puntos clave de la ribera.
El estudio que abre la puerta al SeaBus
Encargado por Waterfront Toronto y elaborado por la consultora CPCS, el SeaBus Feasibility Study analiza la viabilidad de un servicio de pasajeros con rutas y horarios fijos dentro del Inner Harbour. Se evaluaron cinco trayectos posibles; de ellos, dos destacan por su balance entre demanda, costos y logística.
Ruta A: el corredor costero
La Ruta A seguiría de cerca la línea de tierra firme uniendo Ontario Place, Portland Slip, Yonge Slip, Parliament Slip y Ookwemin Minising (antes Villiers Island). El recorrido completo tomaría alrededor de 24 minutos.
Según las proyecciones:
- En 2035 bastaría una embarcación para 24 personas.
- Para 2050 haría falta un barco de 50 plazas.
- La tarifa mínima estimada en 2050 sería de $11.01 por viaje para cubrir los costos.
Ruta D: la opción extendida hasta el Outer Harbour
Mantiene todas las paradas de la Ruta A y añade Manitou Point, Ward’s Island – Outer Harbour y Outer Harbour Marina. El trayecto completo se alargaría a 66 minutos.
Proyecciones clave:
- Capacidad necesaria en 2050: 75 pasajeros por embarcación.
- Tarifa mínima proyectada: alrededor de $12.
- Durante el mes pico de 2050 podría mover 153 000 pasajeros (frente a 121 000 en la Ruta A).
Demanda en aumento: ¿por qué mirar al agua?
Hoy, el tramo de 5 km entre Ontario Place y el Eastern Waterfront alberga a más de 76 000 residentes y genera 63 millones de desplazamientos al año. Para 2051 se espera que la población supere los 119 000 habitantes y los viajes anuales crezcan a 115 millones. Con esta presión, el estudio concluye que, aunque las rutas no serían rentables hoy, podrían alcanzar el punto de equilibrio para 2035.
Interés institucional y pruebas piloto
Waterfront Toronto, Ports Toronto y la Ciudad de Toronto favorecen especialmente la Opción 2 de la Ruta D, ya que aliviaría la demanda actual de taxis acuáticos a las Islas y eludiría aguas más agitadas del Outer Harbour.
Mientras tanto, este verano se lanzará un proyecto piloto de “water shuttle” con tres paradas: Portland Slip, el frente costero central y Biidaasige Park. Será la primera oportunidad de medir en campo la aceptación de un sistema de transporte este-oeste sobre el agua.
¿Qué sigue?
Si los números se mantienen y el piloto tiene éxito, Toronto podría sumar el lago a su red de transporte regular. Para la comunidad latina —y para cualquiera que quiera explorar la ciudad de forma distinta— el SeaBus abre la puerta a un futuro donde el viaje sea tan emocionante como el destino.