¿Recuerdas las tendencias que inundaban nuestras redes en 2016? De los filtros de Instagram a las canciones de Justin Bieber, aquella época marcó un antes y un después en la forma de compartir momentos. Hoy, un pequeño café en Toronto vuelve a poner sobre la mesa –literalmente– esa nostalgia con una bebida tan colorida como deliciosa.
Un viaje exprés a 2016
En pleno auge de los hashtags y las fotos de comida que abrían apetito con solo mirarlas, Bulldog Cafe apostó por algo inédito en la ciudad: el Rainbow Latte. Stuart Ross, barista campeón y propietario del local, se inspiró en una técnica que vio en Las Vegas y se propuso perfeccionarla. Siete años de pruebas dieron su fruto: una espiral multicolor que convirtió al café en pionero del latte art tecnicolor en Toronto.
El regreso triunfal gracias a Instagram
Una década después, un breve reel publicado el 9 de enero de 2026 devolvió el foco a la bebida. En cuestión de días, el video superó 19 millones de reproducciones, acumuló 174 000 likes y desató miles de comentarios que comparan la espuma con pasta de dientes de colores o dulces Jawbreaker. La viralidad no se quedó en la pantalla: nuevas caras llegan a diario al café y Ross recibe consultas para comprar camisetas con el logo y, por supuesto, su codiciada mezcla de granos.
¿Por qué tanto revuelo?
El secreto no está solo en el arcoíris. Ross trabaja con una mezcla propia de tueste italiano que describe como “suave, oscura, con notas de chocolate y caramelo”. Esa base, unida a la espuma teñida con colorantes alimentarios naturales, logra una experiencia que es tan fotogénica como sabrosa.
Nuevos experimentos en marcha
Fiel a su espíritu innovador, el barista ya prueba combinaciones con matcha para crear la versión más vibrante de té verde que hayas visto. Y promete no caer en modas pasajeras tipo unicorn frappuccino; la idea es seguir sorprendiendo sin perder calidad.
Cómo probarlo
Si quieres darle un sorbo a la nostalgia:
- Precio: 6 CAD.
- Opciones: café latte tradicional o chocolate caliente con espuma arcoíris.
- Dirección: 89 Granby St., Toronto.
Un consejo: ve con el móvil cargado; la tentación de subir tu propia foto a Instagram es casi irresistible.
Más allá del efecto viral
La historia del Rainbow Latte muestra cómo las redes sociales pueden revivir un producto y atraer a una nueva generación de clientes. Para la comunidad latina en Toronto, es también una excusa perfecta para explorar un barrio icónico y apoyar a un negocio independiente que lleva años aportando sabor –y color– a la escena cafetera local.
Así que la próxima vez que busques algo distinto para tu coffee break, recuerda que en el corazón de la ciudad hay un arcoíris listo para ser disfrutado.