Una simple respuesta en redes sociales terminó convirtiéndose en una clase magistral sobre cómo se construye un metro en pleno siglo XXI. La agencia de transporte Metrolinx contestó a un comentario que los acusaba de tener “miedo” de abrir las calles del centro de Toronto, y de paso explicó por qué la nueva Ontario Line se excavará a gran profundidad en vez de usar el método tradicional de “cortar y cubrir”.
¿Por qué nació la polémica?
Un usuario señaló que las líneas 1 y 2 del TTC están mucho más cerca de la superficie y sugirió que Metrolinx “no se anima” a repetir la vieja técnica de arrancar el pavimento, excavar a cielo abierto y luego tapar. La respuesta de la entidad fue clara: el Toronto de hoy no es el de los años 50, y eso cambia por completo las reglas del juego.
La Ontario Line en números
• 15 estaciones nuevas entre Exhibition Place y el antiguo Ontario Science Centre.
• 15,6 km de longitud combinando segmentos subterráneos y elevados.
• 6 estaciones bajo el centro de la ciudad, excavadas a gran profundidad.
Cortar y cubrir: bueno para 1954, no para 2024
En los años 50, Yonge Street era mucho menos densa, con pocos rascacielos y escasa infraestructura soterrada. Hoy, el subsuelo del downtown está plagado de:
– Cimientos profundos de torres residenciales y de oficinas.
– Estacionamientos y sótanos.
– Ductos, cables, tuberías de gas y fibra óptica.
– La propia Línea 1 del metro corriendo justo encima del trazado de la Ontario Line.
Remover todo ese entramado sería titánico, implicaría cerrar calles clave durante años y paralizar el tránsito y el comercio en la zona más congestionada de la ciudad.
Ventajas de perforar túneles profundos
1. Geología favorable: El lecho rocoso de Toronto es lo bastante sólido como para permitir avances seguros con tuneladoras, evitando colapsos y filtraciones.
2. Seguridad y precisión: Trabajar en roca brinda más control sobre vibraciones y asentamientos, protegiendo edificios históricos y servicios esenciales.
3. Menos molestias en superficie: Al ir por debajo de toda la infraestructura existente, el impacto en tráfico, negocios y transporte público se reduce drásticamente. La Línea 1 podrá seguir funcionando sin interrupciones mayores.
¿Y el costo?
Si bien las tuneladoras son caras, Metrolinx argumenta que los sobrecostos de expropiaciones, desvío de servicios, retrasos y pérdidas económicas por clausuras prolongadas de calles terminarían siendo mucho más altos con el método de cortar y cubrir.
Lo que viene
Las primeras tuneladoras arrancarán desde un portal cercano a Exhibition Place en los próximos meses. A partir de ahí, la Ontario Line avanzará silenciosamente bajo el centro, cambiando la forma en que la ciudad se mueve sin paralizarla durante la obra.
No se trata de miedo, sino de adaptación. La tecnología evoluciona, la ciudad también; y Metrolinx apuesta por un método que promete menos dolor de cabeza para los torontenses —latinos incluidos— mientras se construye la línea que conectará barrios y oportunidades a lo largo de toda la capital ontariana.