La escena gastronómica del downtown de Toronto vuelve a moverse: el moderno restaurante tailandés Same Same (Thai) but Different apagó sus fogones tras apenas medio año de actividad. Pero el local de King West no quedará vacío: la cadena Thairoomgrand ya abrió sus puertas en el mismo espacio y promete mantener, e incluso ampliar, la propuesta de cocina tailandesa contemporánea.
¿Por qué cerró Same Same (Thai) but Different?
El motivo principal fue un conflicto de marca registrada. “Same same but different” es una expresión popular en el sudeste asiático, pero también es un trademark cuyo uso comercial pertenece a otra empresa. Al no poder negociar una licencia, los propietarios se vieron obligados a bajar la persiana para evitar litigios que podían resultar costosos y prolongados.
En Canadá, el registro de marcas es federal y otorga exclusividad en todo el país. Basta con que exista una marca previamente inscrita, aunque opere en otro sector, para que se produzca una infracción si el público pudiera confundirse. Es una lección directa para emprendedores gastronómicos: la verificación de marcas debe hacerse antes de imprimir la primera carta.
Un concepto aplaudido que duró solo seis meses
Bajo la batuta del chef Warakorn “Tempo” Suriyawong—quien ya había ganado un reconocimiento Michelin Bib Gourmand en Vancouver—, Same Same ofrecía un menú vibrante: grilled pork cheeks, beef holy basil, tostadas de camarón crujiente y un pad thai que fusionaba técnica tradicional y presentación moderna. La coctelería se inspiraba en personajes de la serie The White Lotus, un guiño cultural que sedujo a los “foodies” de la ciudad.
Thairoomgrand toma el relevo
Pese al cierre, los amantes de la comida tailandesa no perderán su punto de encuentro. La cadena Thairoomgrand, con seis locales distribuidos por la GTA (North York, Etobicoke, Mississauga, Pickering, Newmarket y Toronto), eligió la dirección 303 King St. W. para su nuevo buque insignia.
Si bien Thairoomgrand es conocida por un menú clásico —curry rojo, pad see-ew, tom yum—, este establecimiento apostará por una carta diferenciada, continuando la senda de “alta cocina casual” que Same Same había iniciado.
¿Qué cambiará y qué permanecerá igual?
La estética: el interiorismo minimalista, con maderas claras y neones en tailandés, permanece casi intacto. Para muchos clientes habituales, la atmósfera resultará familiar.
El menú: se lanzará en fases. Durante las primeras semanas hay una carta reducida que combina hits de Thairoomgrand y varios platos insignia de Same Same. A medio plazo, los socios planean degustaciones “omakase tailandés” y maridajes con craft cocktails.
El equipo: parte del personal de sala y algunos cocineros se quedaron, lo que garantiza continuidad en el servicio y conocimiento de la clientela local.
Lecciones de la disputa de marca
Más allá del cambio de inquilino, el episodio muestra la importancia de:
- Registrar la marca antes de invertir en branding y marketing.
- Consultar a especialistas en propiedad intelectual al expandirse a nuevas provincias o países.
- Considerar acuerdos de licencia cuando una expresión popular ya esté protegida.
En un mercado tan competitivo como el gastronómico de Toronto, la creatividad debe ir de la mano de la seguridad legal.
Same Same deja un legado breve pero influyente. Thairoomgrand toma la estafeta con la intención de conservar la esencia innovadora y, al mismo tiempo, aportar la solidez de una marca consolidada. Para los comensales latinos de Toronto, la cita obligada sigue en King West: nuevos sabores, misma pasión por la cocina tailandesa.