Si vives en Toronto y tienes raíces latinoamericanas —o familiares repartidos por el mundo—, esto te interesa: una nueva ley canadiense acaba de abrir la puerta para que más personas obtengan la ciudadanía sin trámites tan complicados. A continuación te contamos, paso a paso, qué cambió y cómo podría beneficiarte.
¿Qué es el Proyecto de Ley C-3?
El Proyecto de Ley C-3, también conocido como la legislación de los “Canadienses Perdidos”, modifica la Citizenship Act y ya recibió la sanción real. Su objetivo principal es extender la ciudadanía por descendencia más allá de la primera generación.
Problema anterior: el first-generation limit
Hasta ahora, la ley canadiense establecía que un hijo nacido en el extranjero solo era ciudadano automático si su madre o padre canadiense había nacido en Canadá. Si ese padre o madre también había nacido (o sido adoptado) fuera de Canadá, la cadena se cortaba. A ese obstáculo se le llamaba first-generation limit.
La solución de C-3
Con la nueva normativa, un padre o madre canadiense que haya nacido o sido adoptado fuera de Canadá podrá transmitir automáticamente la ciudadanía a su hijo nacido o adoptado en el extranjero, siempre que demuestre una conexión sustancial con el país: mínimo 1,095 días (tres años acumulados) de presencia física en territorio canadiense antes del nacimiento o adopción del menor.
¿A quién beneficia?
• Personas que hoy no serían ciudadanas por culpa del límite de primera generación.
• Familias multinacionales donde los padres canadienses residen o trabajan en el exterior.
• Comunidades como la latina que suelen mantener lazos familiares entre varios países.
Fechas clave y estado actual
• El Tribunal Superior de Ontario declaró inconstitucional el límite en 2023, pero aplazó la medida hasta el 20 de noviembre de 2025.
• C-3 ya es ley, pero el gobierno federal aún debe anunciar la fecha exacta en la que entrará en vigor.
• Hasta entonces sigue aplicado un régimen interino para quienes se vean afectados.
Contexto histórico: los “Canadienses Perdidos”
La primera Canadian Citizenship Act de 1947 tenía disposiciones que, con el tiempo, dejaron sin ciudadanía a miles de personas. Reformas en 2009 y 2015 devolvieron o concedieron la ciudadanía a unos 20,000 individuos. Sin embargo, en 2009 se introdujo el límite de primera generación, provocando que algunos nacidos en el extranjero entre 1977 y 1981 la perdieran a los 28 años.
Voces oficiales
Lena Metlege Diab, ministra de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía, celebró que la ley “trae justicia a las familias con hijos nacidos o adoptados fuera del país”.
Por su parte, Don Chapman, fundador del movimiento Lost Canadians, afirmó que la reforma “hace el acceso a la ciudadanía más justo y razonable”.
Próximos pasos
Si crees que tú o tu familia pueden beneficiarse, mantente atento a la fecha de entrada en vigor y reúne documentación que pruebe esos tres años de presencia en Canadá. Así, cuando la ley empiece a aplicarse, podrás iniciar tu solicitud sin demoras.
Con esta reforma, Canadá reconoce la realidad de las familias globales y ofrece una vía más simple para consolidar su vínculo con el país. ¡Mantente informado y comparte la noticia con tu comunidad!